miércoles 13 de enero de 2010

Crónica Final - Una historia que termina

Este espacio ha sido el eficiente refugio de ciertos sentimientos durante cierto tiempo. Cuando lo empecé no tenía la menor idea de que tanta gente lo leería. Digo "tanta gente" por que más de 1000 ojos son suficientes para atestiguar algo -durante un año y medio -,aunque sea para una fugaz posteridad. Quisiera despedir esta pequeña obra con mejores palabras... pero no puedo evitar hacerlo con cierta tristeza, ya que parece que dentro de mí ha llegado el momento. Esto de los blogs es bello: simplemente con la paciencia de quien riega una planta haces lo necesario para que sean lo que son. A veces nadie los mira y parte del encanto -y de cierto tipo de lecciones de estilo- está en la posibilidad de que eso suceda.

He decidido empezar otra cosa. Búscate algo mejor qué hacer.


V.

Crónica 47 - (Espacio en blanco)


Soy libre para escuchar lo que me aturde


-susurros en la oscuridad cosiéndose con
nervios destrozados-


Soy libre para vender mi tiempo,

mi vida,

a este sueño.


Soy libre para que me quieras.

domingo 27 de diciembre de 2009

Crónica 46 - La inspiración que emerge tímida del agujero que la simple presencia ha cavado en el suelo de la mente

son varios los monstruos de esta noche:
un dictador tropical con deseos de distraer a la masa, una despedida con una promesa en el pecho, cero alcohol en las venas y la naturaleza misma corriendo entre tus venas como un armadillo a ciegas por un túnel abierto en pleno corazón...
sin embargo, ha sido maravilloso encontrar esta playa en la cual vagar juntos, tu y yo al igual que las infinitesimales capas que la materia y la forma han puesto sobre nosotros... escapemos a los nombres y a los roles, escapemos de la mirada indignada que no acepta resurgir del daño... seamos la flor en las manos de Frankenstein, seamos el Grito que Jerry y los muchachos tocan de forma cansada across the USA... no miremos atrás, que hay muchas estatuas de sal esperando por nosotros, para paralizarnos y vivir en el miedo de nunca haber buscado esa forma de acompañarse que -dicen- sólo una vez los dioses te otorgan, para ser como ellos y por un instante olvidarte de que un día tus huesos harán la alegría de cientos de gusanos...



Estuvieron en esta crónica:
Paint it Black - MARDUK (Rolling Stones cover) Scream - MISFITS The Unforgiven II - METALLICA

Imagen:Dark Street, Kayuza Akimoto Art Museum



jueves 24 de diciembre de 2009

Crónica 45 - Una Sonrisa en la Memoria

En la soledad de masas,
en esos días que pasan
como si no quisieran pasar,
en el temor de hallarse
preso de la brutal monotonía
del desencanto...
iluminaste este
presente que a punta de
confusión he denominado
mi vida

Debo decir gracias...

Por esto y por esa
trama extraña que tejen
los momentos alrededor
del caos que repta
callado desde la sombras
de esta realidad

Sin esos simples
elementos muchas
cosas son costumbre
o falta
de compromiso
con la propia
felicidad...

Afortunadamente,
hay sonrisas que
iluminan las más
tétricas nubes
que lo inevitable
deja caer sobre
nosotros cada
día

Ellas nos dicen
que no hay otro
paraíso que el
del corazón,
mientras dejes
que la razón
descanse
y en los
ojos de
alguien
más
encuentres
lo que en
todos los
lugares del
pasado
ha gritado
confusión

lunes 30 de noviembre de 2009

Crónica 44 - Desgarradura

...but this time, darling, it's not just the same...
Social Distortion


Me pregunto si hay cosas que son sólo pasajeras mientras en la ventana del autobús dos indigentes se pelean por una botella de sacol, tratando de aferrarse cada vez más a los brazos lejanos de la espiral en la que nuestro caos se transforma en muerte. Lo hago siempre, a esta hora del día, justo aquella en la que me siento menos fuerte. Será bueno un abrazo, entonces, de esos que se extraña siempre, de esos que alargan la vida útil de las buenas intenciones. Por que es también allí cuando este velo que me tapa los ojos y me sumerge en la mentira se descorre, dejándome ver qué es lo que pasa:

un agujero en las piezas de la niñez
-algo que alguien amó alguna vez, intensamente y luego lo tiró a la basura-
-como nos tiran a todos-
-como los años que pasan y nos impiden creer lo que
el espejo nos devuelve detrás de las horas-

Mirando a los vagabundos
me veo a mi mismo peleando
por un trozo de algo seguro,
algo que pueda evitar el solo
deslizarse de mi fugaz existencia por
este tiempo y espacio.

A veces trato,
en vano,
de evitar la desgarradura
y la emboscada de los
recuerdos,
pero fracaso y sólo
abro otra botella
tratándo de construir
nuevas metáforas y
futuras ruinas,
otros paisajes que me
hagan vibrar y
sentir que aún
el sol alumbra
para mi



domingo 29 de noviembre de 2009

Cronica 43 - También yo he perdido la esperanza

También yo he perdido a veces la esperanza, cuando veo que la sangre es hoy más común que el agua que un día fluía por nuestros campos. He llorado de rabia cuando balas oficiales se han llevado a amigos que un día rieron conmigo, sólo por estar en el planeta equivocado rechazando ideas equivocadas. He añorado un tiempo que parece haber sido borrado por este, en el que era niño, escuchaba historias y comía mocos viendo los caballeros del zodiaco, pensando que algún día sería famoso y todos me querrían. También, mientras tanto, mi mamá trataba de explicarme qué significaba el sindicalismo y por que nos teníamos que ir de una ciudad a otra hasta terminar en esta. Para entonces no sabía que la infancia es un bello relato que de la realidad y de nosotros mismos nos hacen nuestros padres tratando de que germine en nosotros eso que quieren para todos.

Con los días, esa sensibilidad sobre lo que pasa a mi alrededor se ha tejido de ironía, sólo para evitar la parálisis, colega del miedo y aliada de la desesperación. Pero en algunas mañanas, las cosas cambian. Y cambian por que es necesario para que todo lo demás lo haga. Por más dificultades que enfrente, por más cruces de caminos se amontonen en mi mente, a veces la esperanza vuelve bajo los mejores disfraces y oculta detrás de los más sombríos matices. Ahí es cuando el sol en las montañas, como en un cuadro pintado por una mano celestial, o un “buenos días” de quien menos pensaste recibirlo te alegran… y sonríes, cómo sólo un estúpido o un santo pueden hacerlo, por que tú también has perdido la esperanza y la has vuelto a encontrar a pesar de esquivarla. Te ha asaltado y te ha mostrado tu debilidad, enseñándote colores que no has visto, lugares que no has recorrido por estar refugiado en el gris. Te ha dicho que mientras haya alguien a quien puedas hacer felíz, nada está perdido del todo, ni siquiera tú mismo... a pesar de que las horas transcurran -lentamente- en la mayor soledad.

sábado 28 de noviembre de 2009

Crónica 43 - Angels as a portrait of impossible love

i've known many angels
-rotten teethed,
drunk, graceful and
punk rocking
angels.

but yesterday one of them
was wearing anything but a
fantastic smile...

i was far away,
living this crazy
dream of
divine
communication

then,
she came to my head
and reality
broke my
heart
in hollowed
notes of
sorrow

"i wish i could embrace
your beauty as much as
i'd like to do it"
-i told her-
"but there's some kind
of destruction i just
can't do"

so...
now i know
you'll read this
someday

and i know
there will be
a great
smile across
your white and
perfect face

i know
this will make
your lips twist a little
-just as much as
my own-
thinking and
thinking about
what could
have been
and what happened
to the sky we
were reaching

somewhere
sometime
we'll meet
again.

i hope
you
understand.


lunes 16 de noviembre de 2009

Crónica 42 - The Everlasting Flame

There is a crack... in everything.
That's how the light gets in.
Leonard Cohen - Anthem


my homework is create your hell
so please leave me alone in this desert,
waiting and longing for a cure to
this misery and this lonely wish
for death....

this fight i've chosen is the one i'm living for...
this drunk smile is what's testing my pride
in front of the machine gun of your eyes, your beauty,
your graceful emptiness...

this fifth bottle of wine is healing what's left of this night,
after all the kicking and screaming... this empty can
of what used to be a man is resting, searching for
an answer to his prayers
(he does not believe in god)
(he does not believe in you)

ALL THE EVENINGS AND RISING SUNS
ARE TREMBLING LIKE BUTTERFLIES
GOING STRAIGHT TO A FLAME
-inifnity is just a colored dream with cute robes around your neck-

ALL THE NIGHTS YOU'RE ABOUT TO WASTE
ARE GATHERED AROUND THIS STRANGE
SUMMER, THIS SORROWFUL REVENGE...
-asleep and facing the candle that's burning for
an ending life of priceless nothingness-

there is a dream inside this dream and i'm
waking up just to feel alive.
so, please throw a new coin to this
fountain of meaningless
toughts and movement, 'cause
maybe the next one will lead you
to your desired and
-why not-
final
solution...

domingo 15 de noviembre de 2009

-Crónica sin número- Un Fragmento de Caos


Cuando en los estados febriles se cree razonar con coherencia, sentir con coherencia es agarrar trozos de eso que está esparcido a tu alrededor: lógica, obligaciones, la estupidez indefinida de estar enfermo y pensar en todo a la vez...

¿Cómo transmitir esa sensación de fragmentos de sentido dando vueltas en torno a un débil hilo conductor? ¿Cómo mostrar a otra consciencia lo alterado de tu mente cerca a los 41º? ¿Cómo explicar que todo tiene sentido, mientras sientes que las venas de tu frente van a estallar?

este es un intento después de despertar de 12 horas de fiebre...

domingo 18 de octubre de 2009

Crónica 41 - Fretless

(una mirada en el
túnel de los sueños,
el deseo de partir y sólo
partir -la cordillera
olvidada en los rincones
de la memoria. el dolor,
sonreír cuando todo se
cae a pedazos, esperanza
cruzada con ternura e
imposibilidad, la
melancolía de saberse
distinto en días
distintos, el imperio de la
palabra y después el
sudor, el hambre de sentir,
la huida...)

Una señal en el horizonte de
las infinitas posibilidades y dos
se buscan incesantemente queriendo
algo más del otro y de sí mismos,
buscando juntos una explicación
para esa locura que los ha empujado
de forma insensata a perseguir un
trozo de certeza en un cosmos
indiferente. Sed de Luz, sed de ella,
sed de verdad, sed de no tener nada
oculto bajo el cadáver del orgullo,
sin miedo a poner en riesgo aquello
que en las manos equivocadas puede
hacer colapsar, pervertir el sentido
de la realidad y transformar la fe
en una bella mentira, una mentira más,
algarabía en el silencio de eso que
me llama y me jala todos los
días hacia la inmensidad y la
belleza de la muerte

martes 13 de octubre de 2009

Crónica 40 - Antología no solicitada de paisajes grises


lo bueno de los días grises
es que no se te nota la melancolía
y la gente se mira como si se
entendiera un poquito,
pero como de lado, sin que nadie
se dé cuenta de qué tanto han
crecido los agujeros que
llevamos dentro,
esas cosas informes que
llamamos
vida
familia
carrera
amor
éxito

en ausencia de nuevos
profetas, recurrimos
a la ayuda de chamanes
televisivos que nos
ayuden a soportar lo
que no deberíamos
soportar, como si
la inconformidad fuese
una especie de fracaso
adaptativo individual o
una enfermedad del alma

enseñamos a guardar silencio
antes que a escoger las
palabras adecuadas para
traducir nuestra rabia
en arte e incendio

a pesar de ello, a algunos
los cobija la pequeña
burguesía del conocimiento
premiándolos con comodidades
que hacen menos graves los
problemas de todos...

y asi,
en la mañana, te miento
nos mienten

sonreímos

decimos tantas cosas
que tantos oídos
quieren escuchar,
ignorando que hay
una voz que cada día muere
pero antes grita tratando
de penetrar las paredes que
el tedio ha levantado en
torno al corazón


10 06 am 13 de octubre de 2009

sábado 3 de octubre de 2009

Crónica 39 - 3D Apocalypse

just one moment is needed
to take down a man,
but many years to make
him feel sane

the everyday struggle
for company,
a little less
sadness
or money
is leading us to
a higher step
on depravation
and indifference,
drived by our
education
(lions teaching
lions about
running in the
desert),
organized religion
and tv madness

i'm sorry about
the kid i used to be
when i was six
and my savings
were spent in
action figures
of He-Man
while in Rwanda
another boy was
just dying...
'cause that's not
fair and since then
nothing seems to
be fair anymore:
the hungry millions
and the circus of my
own starving
(hunger for reason
for love
for everything
we live and die for)

...i'm sorry about
what we've made
out of ourselves,
learning too much
about this jungle,
giving our lives
to causes available
at any supermarket...
teaching... and
preaching the end of
a world which misery
appears to be
a click away
on the remote
control of this
apocalypse we're
building,
side by side,
back to back,
as long as
this fire still
burning

viernes 2 de octubre de 2009

Crónica 38 - Sed de Luz

pensar en ti es cosa de todos los minutos esta mañana... acostumbrado a la anestesia de tener que hablar y hablar y hablar y saber que -irremediablemente- se está en el espacio, el tiempo y la compañía equivocada... porque en el presagio de días distintos te añoro, te deseo, te recorro con el pensamiento y la sinrazón. Te busco en los pliegues que la belleza deja en la rutina y descubro que las sílabas de tu nombre están en los gritos que -en silencio- mi espíritu hace rebotar en las paredes del tedio...

te busco a ti, en últimas, desnuda o vestida, en la lejanía de la parálisis a la que ésta época ha reducido la tarea de pensarlo todo. te siento, te arrastro, te devuelvo preguntas desde este espacio, te regalo ideas y sueños que me rebasan y me atan... te extraño en esta dimensión en la que la locura es sólo un método o un estado de ánimo. camino, con la piedra del sol en mi cabeza, buscando respuestas, en la ansiedad de un encuentro que ate los cabos que has dejado sueltos con tu sombra y tus palabras. bebo de ti en la necesidad que esta lápida de cangrejos, teorías y números han puesto sobre la tumba de mi mente... porque algún día sólo importarán tus últimas miradas y con ellas tendré, como hoy, una razón para enfrentar este duelo en el que una realidad que no he elegido me obliga a jugarme la cordura como en una partida de dados...

domingo 27 de septiembre de 2009

Crónica 37 - Somewhere, Sometime

the night was bright
and my blown senses
were making a mess
out of all i was

then,
i got it right
for a moment,
and then... it felt...

...perfect

...like butterflies in a stormy
cloudy saturday afternoon
before you know
you're truly a mortal
and realise that
someday,
somewhere,
sometime,
you gonna die
alone...

but now,
she's with you
and everything,
is alright
in her arms,
in your soul
(if you have one)
and there's no
graves among
the living,
no more death
at all...
only two
hearts trying
to relieve
what once was
love and
went wrong,
what now is
a far memory
and gives way
to another present
in a cold,
drunk
night
of surprise and
wonder




Estuvieron conmigo hoy: Soundgarden-Boot Camp, Limo Wreck, Applebite

martes 22 de septiembre de 2009

Crónica 36 - El por qué no estoy en paz

a veces caigo
en una especie de
abismo,
en el que algo
muy sombrío
de mí se alimenta

he peleado por
años contra
él, pero he perdido
sueño
e ilusiones
tratando
de explicar
su naturaleza

creo que casi
todo el dolor
que he provocado
a quienes más
me querían
ha partido
de allí

pido perdón
a aquellos cuya
confianza he
defraudado

quiero que sepan
que siempre quise
darles lo mejor
de cuanto era capaz,
pero esa vileza,
esas ganas de
mentirme a mí
mismo extraviaron
mi camino,
hiriéndome
también

creo que por eso
en esta madrugada
escribo esto
en una cama que
se siente vacía,
cansado de dar vueltas
en ella tratando de salir
de ese lugar del alma,
tratando de trepar
por el espejo
hasta hallar
todo el amor
que probabemente
nunca conmigo
se volverá a
encontrar

lunes 21 de septiembre de 2009

Crónica 35 - Poema para cerrar el pasado

Extraño la
forma en la que
tu cabello
se mueve con
el viento.

Extraño tu piel
condándome
dulces historias
de la
carne.

Pero,
probablemente,
lo que más
extrañe
sea tu
inexplicable
capacidad
para sonreír.

Sabes que
amo todo eso.

Sabes -creo- que
para mi no hay
tristeza más
grande que
pensar que
un día
todo
desaparecerá.

Los cuerpos
se pudren
tan rápido
como la
historia
y es posible
que ningún
recuerdo
nuestro
sobreviva.

El amor
parece inmortal
(no lo es)
(no lo puede ser),
sólo el ahora
que somos
es eterno,
inconmensurable,
indefinible,
porque
va más allá,
más rápido
más lejos
que
nosotros
mismos.

Noviembre de 2005

Colaboraron en la trascripción: PanterA - Hard Lines, Sunken cheeks (1996), Alice in chains - Nutshell (1994)

jueves 10 de septiembre de 2009

Crónica 34 - Downtown of Hearts

solitude may drive you crazy,
but solitude is -sometimes-
everything you have.

today
i was walking,
beer in hand,
through a park
near my house
and i felt like
a little unit of
carbon insecure
of the stories
about consciousness
and death.

a cop stopped me
and asked
"what-the-fuck-are-you-doin' ?"
and i told him: "i just felt
like walking"

the cop drove me
to my crappy apartment
-it was near 3 am on
a thursday morning-,
and told me he had a son
who got into drugs
for being depressed and
lonely.
he committed suicide
last year and he was thinking
about all those nights of
silence and indifference.

he told me he would drive
me to the station if he
caught me again wandering
that area, drunk.

"... and don't kill yourself"

i tought i had a problem,
but waking up in the morning
with a gravestone on your back
is something worth
drinking for.

now i think the most
populated part of anyone
is the heart.
because it is always
waiting for
new blood
and an answer,
maybe
an end to all
our dreams
and
nightmares.

martes 8 de septiembre de 2009

Crónica 33 - Don't wanna have a name for this game


Sanity is a full time job.

Bad Religion

for years i've seen this
kind of moments slipping
away from me

now it's coming to an end
and i can cut my sight
trought its fragility
and softness

sometimes i get drunk with
the beauty of it,
sometimes i'm about to
eat pieces of the sky
just to get them away
from here

that's why
i'm no kinda hero,
'cause my bravery is
not as good as my
need for an answer to
this question i'm living for

my first morning on
the earth i was crying
and my mother had
bloodshot eyes,
'cause everything
-a life, a love or just a
good bottle of wine-
can be wasted and
forgotten

that's our destiny:
to kick hard at the gates
of infity with just
dust in our hands and
a vague sense
of tragedy...

lunes 7 de septiembre de 2009

Crónica 32 - Sunset

I am tired, I am weary
I could sleep for a thousand years
The Velvet Underground - Venus in Furs

Hoy me devolví a una de esas tardes que
sólo existen en la memoria y que se repiten
cuando no se planean, una tarde
como esas, de anaranjados y cerveza al clima,
de paranoia y boca seca,
de adolescencia y menos deudas
(la parte patética de ser adulto).

Me devolví hasta detrás de la montaña
y me lancé al vacío mil veces
tratando de recordar cuál fue la
última vez en la que me importó
tanto el silencio

miércoles 2 de septiembre de 2009

Crónica 31 - Requiem

Fueron años y nunca aprendimos una
manera de no lastimarnos.

Hoy duele estar tan lejos y
-sin embargo-
saber que así debe ser.

Ahora sé que cortamos
algunas rosas
antes de que su belleza
nos impida ver que con
sus espinas nos hacemos
daño

lunes 31 de agosto de 2009

Crónica 30 - La muerte me sigue los pasos

La muerte me sigue los pasos
y corrompe mi llanto y mis
ideas, arruina mis escrúpulos
y mancilla mi corazón.
La muerte me sigue los pasos
y se los sigue a mil más
mientras muchos confiesan
lo que han hecho en los campos.
Alguna vez nuestros cuerpos
quisieron arder,
alguna vez nuestro aliento
nos quemó y nos hizó retroceder.
Hoy somos extraños por que la
muerte nos quiso juntar y
estremecer de terror,
nos siguió hasta la misma tumba
y nos mostró el dolor.
Quisiera contarte hoy
cómo hace tiempo ya
en vida agonizabas y
me hiciste a mi
tan pálido como lo eras tú.
Vuelvo esta noche al
cementerio a fornicar
contigo sobre el sepulcro,
a besarte y golpearte hasta
que el placer te inunde
de verdad... porque es la
muerte la que me aleja
de ti otra vez y me hace
sentir que todo esto
fue un sueño del que
justo ahora acabo
de despertar...

miércoles 19 de agosto de 2009

Crónica 29 - Quién es el hijo de la aurora?


En ocho décadas de sangre,
un país cuyas lágrimas inundan
las páginas de periódicos que
hace ya mucho dejaron
de informar,
ha aprendido a desconfiar
por que sus niños
asesinan,
sus policías violan
virgenes en los pueblos,
sus militares plantan
armas en manos
inocentes cuyo
único delito era
el ser pobres y
-como casi todos
nosotros-

querer trabajar.

En los feudos políticos,
se compran sonrisas
con lechona y orquestas,
se llenan plazas y los votos
fluyen a cambio de
sacos de cemento,
por que el hambre y
la ignorancia son legión
y nuestra conciencia
funciona hasta cuando
empieza a tener precio.

Me pregunto si los
padres de la generación
que hoy vota bajo la
ilusión de una
seguridad para
todos,
se ha dado el
trabajo de conocer
nuetra ruina y el
mapa del dolor
que se dibuja en
el verde de los
campos,
en las bolsas negras
que devuelven héroes
al barrio que los
vió salir de camuflado,
y en los miles de niños
que -sin saberlo-
están condenados a
reproducir esta
espiral en cuyos
brazos nos
arrastramos.

Quisiera no sentir
desde ahora esta
tragedia por venir,
quisiera no despertar
y leer una nueva
página de este
monolítico intento
de producir miseria
y horror:
esta es la obra de Dios
que en su infinita
perversidad permite
el mal y se regocija
en sus placeres,
él es la serpiente
que nunca mató,
el Adversario.

Él, desde su
sardónica sonrisa
nos observa,
te observa,
y él, angel de la plaga,
tendrá un orgásmico
festín con tus lágrimas
cuando ya tú mismo
y tu alegría por fin
se marchiten
y salgan de este
mundo,
por que suyo
es el reino
el poder,
la gloria...

Permiteme
esta noche,
señor,
caminar entre
tus
sombras.

jueves 13 de agosto de 2009

Anniversary Of An Uninteresting Event

En un año han sido ya 28 asaltos perpetrados por este blog a la buena voluntad de quienes se han atrevido a verlo. Gracias por los comentarios. Quisiera haber podido publicarlos todos, pero
algunos han sido buen material para reflexiones personales. Esos me los quedo para mi.

Este universo, por lo pronto, sigue sin fe.

miércoles 12 de agosto de 2009

Crónica 28 - Enjoy it while it lasts


I see a darkness...
Johnny Cash


Love can last
but not for
many of us,
but yes,
we feel
like that
all the time...
We're climbing the same walls
time after time
just to watch the rain with an
empty stare
while madness
is covering our
hearts.

Just for one day,
i want you
to show me
the path i need out
of hell and bring me some
heaven
(i need a God to whine to and
believe that i'm not
just some flesh
and bone stucked
in infinite boredom)

Please,
bring me some
shadow to this light
that's blinding me,
please let me fall in a quiet sleep
even if death
is everything i dream,
'cause all i want is some peace,
all i want is
your picture to
fill this
broken
frame.



Participaron: Michale (sic) Graves con Casket y HellYeah con You Wouldn't Know

jueves 6 de agosto de 2009

Crónica 27 - El vacío es un sueño en el que nos hundimos


Estar vivo.
Pienso que lo más importante es no dejar de sentir que eso no significa nada, por lo menos en un sentido trascendente.
Todos los días transcuren entre la ambiguedad y la desesperanza. En la lucha contra ese vacío emerge la acción, que es la verdadera evidencia de la parálisis, por simple contradicción.
La ansiedad recorre el cuerpo y el corazón, pero ni el sueño ni la compañía liberan del peso asfixiante de la existencia, que nunca he considerado como un privilegio o un regalo. Supongo que cuando pierda un brazo, una pierna o alguien a quien haya aprendido a querer, me diré nuevas mentiras, otras, que me salvarán de la falta de sentido y me crearan horizontes ficticios para alejarme del vacío por un tiempo. Esa es una paradoja: cuando la existencia se nos revela fisiológica o emocionalmente indeseable, más capaces nos creemos de mantener esta oposición a la nada. La vida, con todos sus matices, especialemente los coloridos, se acentúa cuando es poblada de sentido gracias al sufrimiento.
El apego excesivo a la existencia es una virtud de los incapaces. Digo virtud por que sólo para éstos se dan las virtudes de manera tan límpida, empezando por el no tener dudas. Desde muy pequeño he necesitado comprender el sentido de muchas cosas, por que ante mis ojos es muy difícil encontrarlo. Me he dedicado al abuso de la razón tratando de reconstruir los motivos que la humanidad se ha dado para creer en sí misma. Tengo que reconocer que he hecho mías muchas de estas ideas, las he manipulado, transmitido y a veces creído. Eso demuestra que tanto me he mentido a mi mismo y he sido infiel al niño que no entendía. Mis congéneres me han inoculado, con su presencia continua, la necesidad de explicaciones como las que han llenado las páginas de su vida y de la historia. Una ficción que transcurre en inconsciencia de la naturaleza de la otra. Una tautología de la ignorancia, siempre válida mientras corresponda a las leyes sobre las cuales funciona.

El principito, incapaz de entender por qué su flor actúa como actúa, parte a otros mundos tratando de encontrar una respuesta imposible de hallar en el propio. A él no se le hace obvio lo que es obvio para su flor. Con el tiempo descubre su vanidad y se siente decepcionado. El sentido de su viaje se transforma. Su suicidio no es para partir de regreso a su mundo. Su suicidio es motivado por la ilusión de volver a los días en los que todo tenía pleno sentido. El principito envejece toda una vida siendo un niño, narrándonos la historia del sueño mutilado de la cultura. Por eso parte a un lugar y tiempo al que -lo sabe- jamás llegará.

Crónica 26 - De cómo las cosas pierden lentamente su luz


Hay una época para todos
en la que la luz nos parece más
luz en la memoria.
las casas, los autos,
la gente, las tristezas,
ninguna parece devolvernos
la sequedad y el terror
del ahora.

los seres que se arrastran
nos parecen patéticos
por que no nos hemos mirado
lo suficiente bajo un lente
que no sea el de la historia

pensar en ganar o perder
no tiene sentido
si te olvidas de la treta
del tiempo,
una trivialidad de
gusanos y
esclavos

ultimamente siento
que lo que me atormenta
más es el recuerdo constante
de que hay una especie
de ficción coherente
llamada "yo mismo"
y que es ella la que me
separa y une A este mundo
-siempre a la vez.

el yo es como
una vieja foto
de una ciudad devastada
a la que la distancia
de la tragedia
no ha permitido
resurgir

esa distancia la
ponemos nosotros
y somos su cómplice,
por eso el paisaje
devastado es siempre
la imagen de un montón
de cosas arruinadas
que nos muestran para
qué sirven por que
-precisamente-
ya no sirven.

tambien por eso
los consuelos siempre
vienen de afuera,
de quienes han visto la
tragedia y la
reconocen como
suya

el mundo humano
está compuesto
en su parte más
simbólica
por las lágrimas
de aquellos que
-antes que nosotros-
han visto el
desastre como
demiurgos

... y crear duele
más que ver y llorar

...crear es ya saberse
perdido para siempre

miércoles 29 de julio de 2009

Crónica 25 - Medios para un fin no escrito



el destino poco importa y el amor a veces menos. los caminos que suponen una y otra cosa son confusos y dolorosos... algunos no tienen retorno o respuestas, ninguno te da lo que esperas por que no sabes muy bien qué esperas

entre otras cosas que estaba aprendiendo a entender, Cristo sabía lo que iba a pasar. pero el destino de los hombres es más sencillo y, frecuentemente, menos honorable. nuestras heridas son discretas y llenas de lenguaje

mientras tanto, esas palabras que me duele tanto decirme a mi mismo crean barreras mientras destruyen un yo que tantos ratos ha malgastado. ellas llenan este camino que creo es mio, en ausencia de cualquier dirección o verdad.


(participaron hoy: Napalm Death-The World Keeps Turning, Rotting Christ - Mephesys of Black Crystal)

Crónica 24 - He botado años de mi vida, por momentos


Esta parece una de esas noches en las que nada me gusta, ni yo mismo, ni mis poemas. Escribo esto por que es lo único que mi cerebro soporta y supura. He botado años de mi vida a la basura, por momentos, tratando de ser eso en lo que creo, tratando de ser otro casi siempre. Esta bocanada de aire se la dedico al fantasma.

viernes 10 de julio de 2009

Crónica 23 - A Trip to the Spyral

"La espiral es uno de los símbolos más antiguos y se encuentra en todos los continentes, habiendo jugado un papel fundamental en el simbolismo desde su aparición en el arte megalítico.

Parece que en muchos lugares representaba el ciclo "nacimiento-muerte-renacimiento" así como al Sol, que se creía seguía ese mismo ciclo, naciendo cada mañana, muriendo cada noche y renaciendo a la mañana siguiente.

Actualmente, la espiral también es empleada como símbolo para representar el pensamiento cíclico, en diversas propuestas filosóficas, estéticas y tecnológicas, por lo que puede hablarse en rigor de cierto espiralismo o concepción espìralista, como refleja el arte del escultor canario Martín Chirino o el pintor cubano Ángel Laborde Wilson."

Este viaje a la espiral fue grabado hoy en casa.

martes 9 de junio de 2009

Crónica 22 - La Ruta Enferma



Nenas caminan por aquí y tiran rosas a las cañerías mientras sus ojos se humedecen en amores perdidos y camas mal destendidas (he querido ser un sueño para ti y ahora me ahogo en este mar de mentiras).

Ayer... entendí cuál era el miedo de Alejandro frente a un mundo que se quedaba pequeño a sus 33 años: después sus ojos se pudrírían ante lo inevitable de una gloria que no sobrevive ni a un puñado de hombres. Ayer era la calma y la espera: ayer era el dolor.

"Pero nadie escribe acerca de nada" ¿entonces de qué y para qué escribir" -dije. Luego me gritaron y llovieron las patadas y las burlas. Revivió en mí el fantasma de ese niño desadaptado del kinder que sigo siendo y me sentí bien. A veces es bueno que los relojes no te sirvan de nada, a veces es bueno que caiga la esperanza y que llueva la calma, como ayer, como hoy... y no escampará hasta la madrugada.

Cuando mamá se iba siempre le temía a ese adiós: sus manos al moverse me tatuaron el alma sabiendo que un día sería para siempre. Las rosas se deslizan en el agua negra y su belleza no se va de mis venas, sus espinas y pétalos me corroen la mente y maltratan mi corazón y sé que yo también, en alguna parte, tengo lágrimas. Pero las nenas se irán y sus sollozos me parecerán absurdos y tiernos, desesperados e ingenuos por que yo tambien -un día- tuve un primer amor y también quise que fuera para siempre...

jueves 21 de mayo de 2009

Cronica 21 - Until the end of time

This is the door next to mine,
this is the pain i feel without
a doubt,
this is the road i must walk
alone.
This is the night.

I've watched blue velvet
melting inside,
while the roses were
trembling in the core
of this eyes.

There's no hurt
there's no heart,
only a giant exit
to the sky
where i lie,
right in this
cloud,
right in this
day
in which
i'm melting my
crimes
where
my god
can't
watch.

I've been a
hexen,
a thief
a crusade,
a falling star,
but time
has given me
some scars to
know where
i must die,
next to the
velvet,
next to the
burning end of
this rose
that's no
longer mine

viernes 8 de mayo de 2009

Crónica 20 - Eventos físicos propios de un caída sin obstáculos


La punzada infernal en el pecho, la ambición. Eso que te duele y que te deja ser al mismo tiempo, habitándote, dejandose conocer, en silencio. Siempre de niño me preguntaba si tendría un alma y desde hace tiempo esa pregunta dejó de parecerme importante. Tal vez la mía se esfumó cuando empecé a pensar un poco sobre ello. Desde entonces el lenguaje se volvió mi casa y el insomnio una especie de castigo. Supongo que hay un Dios regocijándose en este movimiento en su tablero, quizá en su dicha piensa que le he dedicado demasiado tiempo y que ahora merezco ser lo que soy. Así que Maestro, yo no te debo nada. Ha sido tu oscuridad la que me ha permitido alimentarme, vestirme, regalar conocimiento o perderlo, respirar. Pero he sido yo quien, a veces, ha malgastado este regalo -lo confieso- satisfasciendo cierto deseo de destrucción, cierta pasión por el caos. Por esa razón hoy soy un malagradecido, con la vida y con los poderes que no entiendo. Soy un desgraciado que sin embargo hace lo que más te gusta, oh creador del cielo y el infierno, oh creador de la agonía y el asco: eres mi fuerza y mi ruina y tal vez por eso te persigo y me persigues... y el sol que en esta tarde dispara tus mejores luces, me dice que tendré las mías: ellas me han conducido con un sonrisa a través de estas tinieblas que tu has querido sean mi condena. Soy después de todo, uno más de tus obedientes hijos, dispuesto a sufrir por lo que nunca podré saber, por aquello que nunca podré alcanzar, por eso que siempre será para ti una trivialidad más.

jueves 16 de abril de 2009

Crónica 19 - La otra parte de mi sonrisa


Si te dejas ir un poco,
sólo un poco,
te olvidas de juzgar
y te vuelves suspicaz
y risueño.

Caes en una voz que
no es la tuya y que
en ocasiones se
escucha familiar
hasta en
tus oídos
y lo que has
llamado
corazón.

Es difìcil
mantener
el amor y la
alegría a salvo,
es difícil respirar
y soñar
cuando todo
apunta al fracaso.

Somos obstinados
e impacientes,
somos débiles y
nuestra fachada
se hace trizas
mientras caminamos
en una dirección
más incierta que
nuestras ideas.

Somos
-en últimas-
farsantes descarados
e indolentes,
con una enfermedad
de miedo y silencio,
con un incendio
en el espíritu
y la cabeza,
dominados por
una necesaria y
falsa paz,
durmiendo
el sueño de
nuestra
eterna
injusticia.

Nuestra
soledad no podrá
salvarnos cuando
sea imposible
encontrar la
cura a esta
pavorosa
indiferencia
que nos ha
hecho
todos
los días
menos
concientes,
menos
mortales.


(gracias a Hop K. Bailey -anphetamine705@yahoo.com- por una idea revuelta que halló su lugar aquí)

miércoles 15 de abril de 2009

Crónica 18 – Guerra todos los días, guerra muy adentro

En esta ciudad es fácil sentirse solo. También es muy fácil guardar silencio y sólo sonreír a aquello que no puedes responder. Para algunos la honestidad se resume en una cuestión de palabras transparentes y fugaces. Pero la honestidad de los actos puede ser mal interpretada mucho más allá de las palabras. Esa es la parte de la historia que nadie te cuenta hasta que por ti mismo te chocas con ella, tratando de esquivar las piedras y los malos amores propios del camino.

En esta ciudad he sentido la soledad y la compañía, el deseo de destruir y construir, pero también mucha tristeza. Y la tristeza, al menos, quiere decir que aún no has perdido del todo la batalla, pero que la sangre derramada es escandalosa e inútil. Por que todos los días peleas y mueres un poco, todos los días te levantas y sigues sonriendo. Todos los días, casi sin darte cuenta, caes . Todos los días eres un guerrero cuya espada es la contradicción y el simple método, o la repetición. Agotando el ingenio de las frases gastadas, el eslabón que eres se fragmenta y rompe en mil pedazos dejándote heridas y remiendos. Al volver a casa, eso que vas siendo para otros te hace pensar cada vez menos en ti mismo y cuando apenas te das cuenta, empiezas a soñar de nuevo. Esa melancolía suelen llamarla esperanza, aún detrás de la más esmerada resignación.

lunes 9 de febrero de 2009

Crónica 17 - The Construction of the Masses


When we were just children
the flight of the eagles was
nothing to worry about:
someday we would fly with them.
our mothers yelled at us
claiming that the dinner was served
but those were just details
with very little relevance.

now, maybe our feet
wanna fly a little,
while we cook
our tasteless meals
in our tasteless houses,
with very short self-esteem
and time to care about
what we're really doing
to ourselves.

time itself,
and what we call
"maturity", can wreck
a colored train
full of smiles and
make it go nowhere.
time itself,
if you let it go grey
and empty,
can paint in black
even the most
beautiful of
your dreams.

that's something to
care about.
and it's not a detail.
but your smile is
telling me that you
think that i'm not very
serious about it.

maybe time itself
will make justice
to both of us.

martes 20 de enero de 2009

Crónica 16 - History I

the morning.

the light is brighter outside

but no longer shines where you

need it.

that's why empires and

wars have been made

and destroyed:

a deep loneliness that translates

it's natural sadness into

common issues.

this morning,

darkness is all i need

to keep my self aware and

away from the distant voices

of madness...

they're like ravens

coming from a window

that only you

can see.

that's why we listen

to each other, trying

to capture the scent

of what is left of

beauty.

after all,

we just can't

reach the

bottom of

this

crowded

pit of

sorrow.

viernes 26 de diciembre de 2008

Cronica 15 - If the Light Takes us...

No security 'round here.
It's a tough time, surrounded by
black angels and fear and lack of humor.
It's a bit cold since nobody has
passed through that door saying "hello!".

But i don't care, 'cause that's just
the way it was ment to be.

Although, the sky is grey and the
shades are tight enough for my
wish of loneliness. There's food
on the table and everything seems
to be ok, except for this little
war i've been fightin' since the
day i saw the light.

... and that fucking light is
what keeps me going on and around
this empty, beautilful, godless
savage garden.

(gracias a Heather Hopkins de Memphis, Tenesse, la tierra de Elvis El Rey) -mailto:-expiration705@yahoo.com- por sus amables contribuciones a esta Crónica)

miércoles 5 de noviembre de 2008

Crónica 14 - Rescátame de este silencio

En días como hoy
quisiera olvidar al
tiempo mismo,
que me impide recordar
tantas cosas.
Quisiera volar por
una ventana mientras
veo un cielo gris
que sólo se cae
a pedazos en mi
memoria.
También,
a veces,
quisiera caminar,
así,
como si no
importara algo
más que los pasos
y la nostalgia.
Este es un día
sin besos
y sin historia,
un día en el
que el polvo
arrastra
el peso de las
cosas idas,
de eso que
nunca será.
Entre las hojas
que se agitan
más allá
de los
recuerdos,
conviven los
frases
de aquellos
que perdieron
en mi toda
esperanza.

En esta bella
resignación
de arco iris,
la decrepitud
de esto que
estoy dejando de
ser cada hora
se hace fantasma
en el ruido
de esa voz que
nunca calla,
de este corazón que
nunca anhela,
de esta calma
que me espanta.

martes 4 de noviembre de 2008

Crónica 13 - El Ángel Sin Cabeza

En Colombia vuela
un ángel que todo
lo mira y lo
toca.

Ya nadie lo ve
ni lo siente,
pero en las calles
rotas vaga su espada
cortando cabezas.

Lo he visto pasar
por el campo entre
azadones rotos
y esperanzas vacías,
como con voz de trueno,
como con temblor de
llanto.

Han abierto la tierra
y de la sangre
han salido los misteriosos
mapas que llevan a su
guarida.

En medio de una selva
de rencores camuflados
camina con belleza
mi ángel,
el único en el
que creo,
mi ángel sin retorno

Crónica 12 - Mitología

Icaro en su vuelo
se dijo dos cosas:
prefiero el riesgo que
la calma, que es siempre
peor que la muerte
por espada.

Eróstrato fue famoso
por un día y en su
incendio encontramos
los malditos
la dicha de ser
fugaces, de ser
reyes por un día

Entre tus piernas
develo misterios
que han viajado de
boca en boca
por miles de pueblos,
en esa oscuridad
me hundo
sabiéndome
preso de esta
llamarada
que me come
el pecho.

En cenizas,
añorando mi sombra
me sacudo,
esperpento vago
inútil saco de
desechos de
literatura
barata y mujeres
de mala vida.

De vuelta a ti,
mi sol,
has quemado
mis alas
y en una sonrisa
has sentenciado
este vuelo.

Crónica 11 - (A la nueva novia de E. A. Poe)

En una espiral descendente, otra vez te beso dormido.
En la guitarra que toco sin ganas y sin talento
te escondes ligera y profana.
A veces en silencio te percibo,
dulce y amortajada,
con la mirada lánguida y los
huesos tibios.
Desde tu inmensidad de hielo
la gracia me sonríe y
mis oídos descansan.

martes 28 de octubre de 2008

Crónica 10 - Fragmentos para una Pequeña Crónica del Sendero de la Izquierda



1

Bien. Supongo que todo empieza con eso: con la suposición del bien. Después viene todo lo demás: la confusión, el desarraigo, las mentiras. Nunca supe qué había pasado conmigo hasta que desperté a las cinco de la tarde de ayer y me dije que nada de esto podía ser verdad. Digo que todo empieza con la suposición de que estás haciendo bien las cosas porque así me lo repetía. Pura mierda.
Antes de seguir quiero decirles quien soy. Nací una tarde de noviembre hace casi veintisiete años. Mi mamá estaba lejos de Colombia en ese entonces y por eso no me registraron sino hasta diciembre. El suscrito notario del circuito xxxx hizo constar que el treinta del mes anterior había visto la luz Samael Cardona Scarpa. Años después, cuando tenía doce, vi en una enciclopedia de tapas negras que mi nombre se refería al señor de las tinieblas. Pura mierda, también.
Mi mamá era argentina y mi papá colombiano. Si no hubiese nacido yo, estaría casada ahora con el tipo más rico de argentina durante los setenta. Era un viejo canoso de ojos verdes que se encargaba de parte de las finanzas del naciente imperio de las aerolíneas transnacionales en Sudamérica. Años después, su falta de previsión y la despiadada competencia lo fastidiaron y se dedicó a negociar pasta básica en el sur de Bolivia, en donde fue baleado hace unos cuatro años por el ejército de ese país. Mi mamá me puso ese nombre, pues, gracias al papel que ella creía yo había jugado en su vida. Mi papá no protestó porque estaba quién sabe donde en un barco de la Flota Mercante Grancolombiana. Nunca lo conocí y ella no lo volvió a ver más.


2

Ayer me levante del computador como un zombie a las seis y media de la mañana. Generalmente a esa hora ya estoy cansado y quiero acostarme a dormir, pero me dio mucha hambre y salí por el barrio a conseguir algo barato para comer. Cuando bajaba las escaleras vi una camioneta blanca de la fiscalía parqueada frente a la casa y tuve que reprimir el impulso, casi automático, de salir rápido de allí. Pero mis días colocando pequeñas cantidades de hierba en el norte de la ciudad habían acabado, además era imposible que mandasen a un gordo cebado a punta de erario público, en una lujosa camioneta tanqueada con gasolina Super, por un arresto menor. La pensión consta de tres pisos: en el primero habita la dueña, en el segundo hay ocho inquilinos –que comparten un mismo baño- y en el tercero una mezcla de familias pequeñas y familiares indeseables de la dueña. El cadáver lo estaban bajando del tercero.
Harold era un tipo de cuarenta y cuatro años, calvo, alto, con una ridícula barba de candado y mal carácter. Como casi todo ex militar dado de baja por presentar una ligera insania, se había convertido en una especie de fascista que veía en todo aquel que no trabajara de ocho a ocho, un cáncer para la sociedad. El fiscal que hizo el levantamiento dijo que llevaba muerto mas o menos veinticinco horas y anotó como posible causa de su deceso un “infarto”. Les estaba costando un gran esfuerzo bajar por las escaleras a Harold. Era un tipo pesado, en cualquier sentido. Sin embargo, me simpatizaba y, mientras me acercaba, insomne y hambriento, al puesto de arepas de la negra de la esquina, me puse a pensar en qué putas podía haberle pasado.
El tipo vivía solo. Jamás llegue a conocerle algún amigo diferente de los sujetos con los que solía patear vagos en el centro. Doña Romelia, que era conocida por el alias de “doña pucha” -siempre estaba fumando puros de trescientos pesos-, era tía suya, así que lo mandó a la tercera planta cuando llegó del Putumayo. Hoy fue su entierro y al parecer sólo ella asistió. Esas cosas te hacen pensar un poco, no demasiado, acerca de ti. Una muerte cambia algunas cosas pero, fundamentalmente, todo lo demás, sea importante o estúpido, sigue igual.

3


Sólo se puede temblar ante la propia locura. Otra frase, otro punto aparte. Se llena la cosa, ya no hables más de la cosa.
¡Por fin ha pasado:
Has perdido la razón!
En la pensión hay un cuartucho, el peor de todos, a donde un negro fuma-coca lleva niñas de siete años a cambio de un pedazo de pizza. Supongo que la cosa funciona. Es decir: te tiras a unas niñas que huelen pegamento de tuberías en un semáforo o en un separador o a la orilla del río o yo no sé donde... el caso es que ya tienen su pasaporte a la miseria, les estás haciendo un favor: las estás iniciando en el Gran Misterio del Sufrimiento Gratuito del Mundo. Tú crees estar lleno de mierda, pero si vivieras sus vidas un día, un solo puto día, te lo pensarías mejor antes de planear cosas. Cosas como casarte con una linda chica que tenga en su sitio las tetas, el culo y todo lo que tenga que ser grande. En fin, cosas como esa o comprar un carro que pagarás con el sudor de tus bolas y que acabarás entregándole al banco, igual que tu casa y tu vida y todo lo demás.
Hablar de los medios de vida no es la especialidad de nadie, en especial si sólo te quejas de tu desgracia. Aquí no hay desgracia, amigos, yo vivo aquí porque me da la puta gana. Veo documentales de guerra en una tv blanco y negro de los setenta que todavía funciona: en ella los colores me hacen tanta falta como al mundo allí afuera. Alejandro había conquistado la mitad de lo conocido antes de los treinta y tres, yo voy por las calles de Cali pretendiendo que no pasa nada, bebiendo latas de coca-cola y hablando con la gente de vez en cuanto. Cómo obtengo el dinero para hacer todo eso? Bueno, siempre me preguntaba por qué casi todos los protagonistas de las novelas colombianas contemporáneas tenían ese problema resuelto y, me siento presionado a decirlo, no puedo sucumbir a la tentación de erigirme como un chico saludable, neoconservador y rentista que ha decidido románticamente comer mierda en un cuchitril. Vamos! La verdad es que he sido, desde que me gradué de la universidad, lo que llaman en los avisos clasificados un “asesor”. Me gusta abrir las páginas sociales de los periódicos y ver algo como esto:
Helenita de Grisales y Erick Grisales ofrecieron
una cena en honor a su hija,Melissa,
a quien le fue otorgado el título de...
Siempre es la misma mierda, ves las fotos sonrientes y sientes esa pequeña calidez en el pecho, esa caricia de podredumbre que te hace feliz, por que ella no exagera, por que no sabe decir que no. El cliché del estudiante pobre es una falacia, nadie se jode tanto por nada. Tener un ingreso decente por estar detrás de los shows de las páginas sociales está bien si vives solo, si no tienes que mantener a un furcia de dieciséis años con la que tuviste un polvo mediocre y un hijo que –desgraciadamente- es tu vivo y miserable retrato... mierda, pero registra tus derechos de autor, así no aguantarás hambre cuando un texto pobremente fusilado conozca la imprenta. En el país de los ciegos siempre un ciego será el rey.


4

Mi abuela todo el tiempo repetía, mientras me revolvía el Sustagen, que era una mala persona, que iba a ser un tirano. Mi dulce abuela es una historia aparte. Era antioqueña, muy tradicional, luchadora, pero tan ortodoxa que a lo largo de toda su vida fue acumulando pequeños venenos que no dejó ver a nadie. Esos venenos sólo hablaron, tiempo después, pero con un grito. Nadie nunca vio el sentido del sacrificio de mi abuela: prefirió marchitarse rápidamente que destruir con palabras aquello que había construido durante tantos años.
Traigo a mi abuela como tema por que su muerte no dijo nada más para mí de lo que su vida había dicho. Esa clase de mensajes traen implícito su propio código, y la revelación fue espeluznante pero desencantadamente predecible. No había necesidad de ponerlo todo en una burda metafísica basada en las lágrimas, sólo bastaba estar allí para sentirlo. Mi abuela era testigo y a la vez protagonista de la farsa del “buen hacer” y había cumplido los 78 años creyendo aún en lo que creía a los 20. Pero la procesión nos corre por dentro, dicen.
Mi mamá siempre estaba trabajando y siempre estaba repitiéndome lo valioso que era, lo inteligente que era y toda esa cháchara que hace a los hijos unos pedantes profesionales. El problema surgió después, cuando me di cuenta de que había que demostrar todo eso que pretendidamente era. El mito del Yo no funciona en ese punto, sólo se da una debacle, una terrible depresión de la cual sacas en limpio, con arduo trabajo, tu verdadera insignificancia. Quizá, si uno está lo suficientemente codificado, lucha toda la vida, hora tras hora por recuperar eso que tuvo la ilusión de tener. Pronto –y no es ninguna revelación- aceptas ser como eres, en vez de perseguir fantasmas que den sentido a tu vida. Pronto te conviertes en sacerdote del Gran Misterio.


5
Tengo un prejuicio contra los escritores. O al menos contra los que se llaman a sí mismos de esa forma. Nunca hablo con escritores, o con artistas, o con músicos o con cualquiera que me aborde preguntándome acerca de su microcosmos “cultural” (ej. ¿Cuándo es tal o cual concierto de jazz? ¿Cuándo viene el poeta X o Y? ¿Cuándo buscaré un trabajo?). Llámame como quieras, no voy a negar ser prejuicioso y no voy a negar que no me gusta esa gente. Trato de mantenerme lejos de ellos por que me chupan la sangre. Es simple, ahí lo tienes. Suelen moverse en bloque, así que yo me largo con mi novia psicópata y nos emborrachamos en su cuarto. También nosotros nos movemos en bloque.
Por un tiempo disfruté realmente de su compañía –la de los escritores, escultores, etc.- pero progresivamente noté que ahí no había arte. Había artistas pero no arte. Es traumático darte cuenta de que has seguido con la corriente para salvarte y en el río sólo había cadáveres. Mágicamente desaparecí y sigo aún desaparecido, aunque me los encuentro de vez en cuando y el diálogo es siempre el mismo. Es estúpido y me da mucha pereza repetirlo. Si vas a ahogarte, ahógate solo. No hay enemigos, simplemente incomodidades rodeándote y es tu deber esquivarlas si no quieres perder la cabeza. No es nada agradable cuando el exterior es como una pesada plancha de plomo colgando sobre ti. No hay salvación posible, sólo detenerte, encender un cigarrillo y pensar la situación. Afortunadamente –para mí- pensar demasiado no es mi especialidad, ya que corro el riesgo de no salir nunca de allí. Otra posibilidad es quedarte estupefacto y sentir demasiado como para moverte. Entonces la plancha te aplastará lo hayas pensado o no. Simple.
A veces hay que salir de la concha y andar por ahí a lo que salga. El camino de la bolsa de papel arrugada escondiendo una botella de plástico, las botas salpicadas de barro y la sonrisa de estúpido a flor de piel. Supongo que no hay que intentar nada extraordinario si lo que quieres es mantenerte en la superficie de las cosas, ya que, una vez probados ciertos fondos, te das cuenta de que todo es una puta ilusión, Tu ilusión.
Basta de poner puntos donde los ponía Hemingway. Salí un martes a comprar cigarrillos y a un niño lo habían atropellado enfrente de mi casa. No voy a describir cómo había quedado su cabeza aplastada por uno de los cuatro ejes, supongo que eso no les interesa. Lo impresionante era que al parecer el niño estaba cruzando la calle, al volver de la tienda, cuando lo atropellaron... y al lado suyo (de lo que podríamos llamar su “torso”) estaba una bolsa transparente apretada por un nudo. Me acerqué y la recogí. Adentro había lo que quedaba de varios huevos. Estaba parado delante de la sábana salpicada, con los huevos en la mano. No había tráfico. Sólo estaba el técnico de medicina legal mecanografiando el acta de levantamiento encima de una mesa Rimax, propiedad de un estanco. Varios policías inspeccionaban el perímetro tomando cerveza en una camioneta, cuya pintura incluía el letrero “Mejoramos para servir a la gente”. Le pregunté al técnico si podía llevarme la bolsa.
- Llevátela –me respondió-, a nosotros no nos sirve pa’ nada.
Caminé hasta la tienda, en donde estaban conversando el dependiente y un gordo de bigote gris que, en ocasiones, protagonizaba peleas titánicas con su esposa.
- (…) Noooo, con plata cualquiera, con plata hasta yo soy comunista –decía el bigotes.
- ¿Qué va a llevar panita? –me preguntó el dependiente al verme llegar.
- Unos Boston.
- ¿Media?
- Entera.
El dependiente me trajo los cigarrillos y le pasé las monedas. Tenía la cara colorada por la bebida. Estaba casado con una mujer muy bonita a la que había llenado de hijos muy pronto. El cuerpo de su esposa y sus retoños de amor no eran suficientes. Yo también tendría cara de resaca.
- Pobre pelao.
- Si.
- Quién sabe dónde vivía. No comió más.
Di las gracias y me retiré. Regresé a mi casa y fui hasta la cocina. Adivinen qué desayuné.


6

La inteligencia no garantiza una sola puta cosa en este mundo. Bueno, tal vez una: te darás cuenta tarde de todo lo que muchos se han dado cuenta ya, aunque se nieguen a aceptarlo realmente. Aún nadie se pone de acuerdo acerca de lo que es la inteligencia, pero todos nos sentimos autorizados para mantener nuestros prejuicios acerca y hacia ella. Hay múltiples inteligencias, si, tal vez eso sea lo que pueda decir ahora. Una reflexión demasiado sistemática al respecto me aburriría en este momento, así que lo dejaré así.
Para cuando nací, mi mamá aún era relativamente joven, después de eso las tetas y el ánimo se le fueron para el piso. No la culpo de absolutamente nada. No la puedo culpar a ella más de lo que podría culpar a muchas cosas. Se puede andar uno años y años echando carretas de mierda encima de aquellos sobre quienes crees cae el peso de tu vida. Sí, nené, esquivando esquivarás. Llorando creerás que se resuelve todo, por un rato. El desengaño llega y al fin te sientes un poco libre: simplemente asumes que no es para tanto. Te relajas un poco, buscas un trabajo razonablemente estúpido y te cortas a ti mismo los cojones o, en un acto de crueldad hacia tus “principios”, exploras todo lo que no debes ser. El imperativo de la sociedad de monos deja de ser válido para ti y ya no eres un ser de culpabilidades. Sabes que eres el exclusivo responsable de tu propia miseria y que tu deber es saber hacia donde dar el próximo paso. Si quieres joderte, al menos tienes que saber que lo vas a disfrutar. Toda la cháchara bien organizada del pensamiento lineal occidental te ayudará, aunque sea para pasar el trago amargo, pero no es la salida absoluta. Tampoco las religiones reveladas te quitarán el antifaz, ni el consumo insalubre de Pony-Malta, ni tener más de dos polvos diferentes por día, aunque parezca ser ésta la solución. No me refiero –ni más faltaba- a que un enano parapsicólogo te dirá un día el significado de tu vida junto al número que debes jugar al chance. Hay que desarmar tus propios sistemas, saber más o menos a qué no puedes escapar dentro de ti mismo, no intentar enunciarte bajo el escudo de una aparente unidad que sueles llamar “personalidad”. Si hay camino, no hay uno sólo: hay múltiples caminos para los miles de pies que caminan ahí dentro. La duda es lo único que puede acercarte a la libertad, nunca la verdad. La verdad encadena, no acepta la fuga. La verdad es la perdición.
Sólo llevo unos cuantos días escribiendo esto y ya estoy a punto de abandonarlo. Pienso que hay que dejar las cosas cuando se vuelven una total obligación, esto es, cuando te enferma de verdad hacerlas. Por eso tal vez no tenga hijos, pero nunca se sabe: shit happens.
Nada de lo que he dicho te salva de lo más humano. Es comprometedor anímicamente aceptar todo lo que somos, también bastante ingenuo. Quiero decir que te puedes deshacer de gran parte de la mierda, pero no de la cosa entera. Es imposible. Hemos sido tan moldeados por las instituciones, que se nos hace necesario ser –de algún modo, el que sea- lo que debemos ser. Nos han dicho lo que debemos ser por demasiado. Así que puedes voltear a tu deseo las cosas o dejarlas como están por que te conviene más en un determinado momento. Si buscas formulas estarás de nuevo atrapado.
Cuando era niño leía muchas cosas. Fui mal iniciado y explicaré por qué. Mi mamá no podía conseguir un trabajo decente en lo que sabía hacer, así que consiguió un empleo por comisiones vendiendo enciclopedias cuyo conocimiento estaba profusamente aderezado con imágenes de Disney. Crecí leyendo sobre la batalla de Stalingrado con una imagen de Tribilín observando con un catalejo la carnicería del frente oriental. Supongo que eso influyó simbólicamente en mi forma de ver las cosas, o al menos en cómo las proceso. En muchas situaciones horrendas, siempre Tribilín halla su camino en mi mente y apacigua un poco las cosas.
Eso y otras perlas adornaron mi vida de hacinamiento en varias ciudades del país. Me sentaba a ver en la tv cómo ser famoso mientras mi mamá la pasaba mal en sus empleos de mierda. Uno tras otro llegaron padres temporales, y así se fueron yendo los años hasta que sólo fue mi madre y su repudio hacia mí lo que sostenía nuestra familia. No me gustaban las tragedias, me creía un niño duro y pensaba que podía soportar cualquier cosa, por lo cual siempre me metía en problemas. Tenía una serie de compinches en mi escuela, pero en el fondo siempre he despreciado a esa clase de escoria, es decir, me refiero a esa clase de niño-joven-adulto que anda por ahí paseando su patética necesidad de pertenencia a un grupo. Ellos sólo me seguían, así que estaba bien. Mi mamá no tenía ningún inconveniente con eso, por que a pesar de todo aún tenía las mejores notas de mi curso. Era una especie de estúpido delincuente infantil con más habilidad que los demás para ciertas cosas. Todo esto llegó a aburrirme tanto que al crecer un poco me encerré más y más en mi cuarto, empecé a rechazar toda compañía ajena a mis libros y sólo me masturbaba y fumaba furtivamente los porros que solía guardar en un curso de inglés Salvat en formato Beta.
Cuando cumplí los quince años tenía tal cantidad de papeles en los que había desperdiciado el tiempo los dos últimos años, que me decidí a publicar algunas cosas. Grave error, por supuesto. El resultado fue bastante predecible: el libro fue el orgullo de padres, colegio y compañeros, comprado por menos de quinientas personas y un fracaso respecto a los últimos 1.500 años de expresión escrita. Podía engañarlos a todos, si, podía hacer creer a toda la gente que me rodeaba que hacía algo con mi vida. Frase de cajón 765: “…pero no podía engañarme a mi mismo…” El libro sólo fue una magnífica recopilación de lamentos adolescentes en torno a experiencias comunes a cualquiera, además ¿les cuento algo? Aún era virgen…


7

Cuando sirvo mi decimonovena taza de café de la tarde, pienso en la desesperanza. Con frecuencia, al entrevistar a alguna figura senil de la literatura latinoamericana, un periódico colombiano incluye, encabezando el reportaje, una frase en grandes letras diciendo algo acerca de “(…)un sentimiento enorme de esperanza y fe”. ¿Es así cuando envejeces? Quizá. A veces me meto en la película de que pertenezco a una “generación”. ¿Qué generación es esta? Seguramente una a la que no le gusta trabajar demasiado, una que no tiene demasiados planes y no los quiere tener. La gente de mi edad suele encontrar refugio en ortodoxias del pasado que en su tiempo no lo eran tanto: religiones orientales -reveladas o no-, Deep Purple, hippismo, salsa pesada de los setenta, la locura de la hierba, performance, teatro mal escrito, zancos, rock en español, Cruzada Estudiantil y Profesional de Colombia, ocultismo adolescente, Pitágoras, el trash-metal ochentero, Cherrynol, Depak Chopra y un largísimo etcétera. No es que yo haya dado un paso adelante de todo eso. Lo máximo que he hecho es dar uno al costado, pequeñito, tratando de permanecer en guerra con lo que vale la pena estar en guerra. La “nuestra” es una generación sin camino, el ojo de un huracán de fracasos. La “nuestra” es la generación del espiral.

(Febrero de 2006)

lunes 27 de octubre de 2008

Cronica 9 - Sobre la Resistencia (una crónica emocionada)

La resistencia puede tomar muchas formas. En las mañanas, cuando veo esos rostros mal dormidos y desayunados que -al igual que yo- pierden sus rasgos humanos al amanecer, veo restos de una lucha. En ocasiones -sobre todo en los empleados bancarios- los gestos dan cuenta de una batalla interior perdida hace ya tiempo. Mujeres bien arregladas, en muchos casos atractivas, cuya carencia de expresividad denota automatismo, costumbre, ausencia de motivación, desesperanza que se vive como si no importara (un cheque quincenal es un buen antidepresivo temporal). Un mercado laboral saturado de gente joven que por necesidad ha dejado de sentir y vivir muchas cosas, es una bomba de tiempo para un país habituado al sufrimiento -y a su trivialización. A medida que los días de vida se nos van agotando, vamos dejando a un lado todo lo que nos importa, generalmente siguiendo unos dictamenes sociales a los que la anestesia económica ha dado un matiz deseable... de esa forma se nos olvida o nos es más cómodo no resistir. A dicho proceso solemos llamarle "madurez" y va a compañado de un radical cambio de intereses, aficiones, amistades, inversiones y todo aquello que nos ayude a separarnos simbólicamente de lo que no pueda coexistir con nuestro papel en la función.
Pero resistir puede volverse una razón para vivir. Resistir es importante por que no faltan motivos para ello. Resistir en tu interior, resistir con tu música y tus pasiones -por cuestionables que sean. Resistir levantándose aparentemente por una razón viviendo otra. Levantarse sin miedo a la incertidumbre, en extrema conciencia. Darse la mano a sí mismo y apoyarse, no desfallecer, combatir. Usar el puño, la letra, la espada, la vista, todo vale. Resistir desde adentro para transformar poco a poco el afuera. No dejar de respirar eso que mantiene el combustible alto. No acostumbrarse del todo a nada, delirar. Temerle a la agonía de la quietud, correr más rápido hacia cualquier dirección, tu dirección. No abandonar, obstinarse. Ser obra y movimiento, construir. Eso es lo que cuenta.

El resto es una muerte lenta.

jueves 9 de octubre de 2008

Crónica 8 - PHILOGRAPHIA

Cuando tenía 14 años escribía como si mi vida dependiera de ello. Escribía siempre. tal vez eso evitó que las drogas, el ejército, el matrimonio y la religión me atrapasen en sus fauces.
Ya van años de eso y ahora escribo menos. Las palabras, a despecho del historico y amanerado Borges, pueden frenar sólo de forma ilusoria el alcance de la barbarie. Cuando más hacen por ti es cuando sólo ellas pueden rescatarte del abismo. Pero no me hago ilusiones: las palabras ahogan algo que puede respirar perfectamente en el océano del conformismo social y la telenovela.
En un mundo como este, cada día es más difícil acomodar frases que -juntas- acobarden la embestida del terror y nos hagan humanos. Signifique eso lo que signifique.
En los periódicos se lee el inconfundible efecto que la desolación espiritual y el embrutecimiento progresivo han producido en una especie que decidió exterminarse a sí misma. Cada vez que un crimen atroz genera histeria mediática y saca lágrimas a nuestras mujeres me pregunto por qué la realidad se percibe como un simulacro de otra cosa que vendrá. Quizá es más real para nosotros la tv por que nos hace sentir que somos tan solo espectadores. Y es agradable saber que siempre estará ahí para ti, alejándote de los problemas que deberían preocuparte, alejándote de las facturas, de los reclamos conyugales, de tu absoluta y cotidiana falta de sentido... escribir entonces, se volvió un acto de resistencia contra muchas hegemonías, una manera de demostrar la frustración derivada de la aceptación de lo que muchos denominan "la vida".
Cuando mis padres tenían mi edad escuchaban rock y salsa dura mientras esperaban que la vida les sonriese con un trabajo y una buena casa. Esta generación es ambiciosa. Es solo que no desean trabajar en absoluto por que parecen haber intuído la trampa y parecen decir "no hay olla de oro al final del arcoiris, qué me ofreces"... y no puedo decir que no tengan razón en absoluto... Tal y como nos pintaron el mundo, nuestros mayores nos dan el mejor ejemplo de su fracaso. sucesivas crisis de legitimidad moral han supuesto que después de todo, no debemos escuchar a quienes han hecho del vecindario lo que es ahora y alimentan sistemas económicos perversos y nos instan a participar en ellos ofreciéndonos iPODs, antidepresivos, música de consumo, etc. Mi inquietud inicial se transforma y me revela a la escritura como una forma de lucha, como una forma de resistir la embestida del dominio de fuerzas que lo arrasan todo, excepto el poder del espíritu humano. Si hemos creado abismos de desigualdad atraso e ignorancia, son productos culturales humanos y como tales, pueden ser modificados. Esa es tal vez la única revolución con la que comulgó el edípico Borges, una revolución que al alimentar eso que bulle hacia adentro modifica el afuera y el presente, dando colores nuevos al futuro. Sin esta transformación necesaria, la existencia se torna vacua e inútil.

martes 7 de octubre de 2008

Crónica 7- It's Calling Me

sin oscuridad
es imposible
aprender
a distinguir
la verdadera
luz

sin vacío
es imposible
llegar a
la conciencia

en el vacío no
hablan
el corazón o
la mente
sino la
naturaleza
y el todo:
escucha sus
susurros
de imagen y de
sueño

todo pasa
la alegría
el dolor
la euforia
la desesperación
el fracaso
y el triunfo

parten del mismo
origen, que todo lo
origina y todo lo
devora.

estás conectado
a él.

sólo presta atención

Crónica 6 - Los Primeros Síntomas

puede que esta noche
el olvido sea útil
y las sombras me traigan
mejores sonrisas

afuera los incendios,
la sodomía
la locura
el frío
la lluvia
y el
asesinato
me impiden
reconocer este
lugar como la
embajada de Dios
en la tierra

en momentos así
la vida comienza
a terminar
y nada te parece
inmortal

***
el miedo me hace
retroceder
pocas veces
pero hay días
en los que tu
corazón se niega
a pelear

quizá sea por que
nuestro sol
dejó de alumbrar
nuestro interior
hace siglos
y las pocas luces
que han añadido
esperanza a la
pintura
han sido asfixiadas
reprimidas
masticadas
y domesticadas
por nuestra
enfermedad:

en el principio
era el silencio y
a través de su
fractura se
arrastraron los
seres más
corruptos,
luego vinieron
la belleza y
el lenguaje.

***
aún el silencio
reina y nuestra
voluntad es
cómplice del
mal mientras el
tiempo pasa.

por favor dime, ¿qué necesito para escapar?

lunes 25 de agosto de 2008

Crónica 5 - Nostalgia del sol poniente de las 5 y media de la tarde perdido en algun recuerdo

oye, hace dos años
que no pasa por aquí
alguien así.
en esta ciudad la
gente sensata ha
emigrado a
países de otras
locuras.
tu te fuiste y
aquí todo pasa,
como una mancha,
como el agua,
como mi salario,
como el tiempo mismo
que hoy me aleja de
ti más que la distancia.
hoy te recuerdo
más allá de las
pulgadas o los metros,
más allá de la edad
y el miedo,
más allá del amor...

en esta tarde,
he decidido mandarlo
todo al diablo
y solo caminar
por donde nuestros
pasos nos condujeron
a lugares extraños,
en los que los cuerpos
se juntaron y las
almas descubrieron
por fin
la inmensidad
de su hazaña

jueves 21 de agosto de 2008

Crónica 4 - The Train I Ride

The madness
is on the train
i ride...
and i've been
ridin' a long
time

i've rided with
the bums out
there in the
sidewalks,
i've rided
with the
pristine
white girls
whose face
shows me
what i could
never ever
have
(and i don't want...)

even though,
it has been
a lonely road
filled up
with strange
faces and
smiles that
only lie

in the nights,
when my head
is put to rest
by an awsome
kind of nonsense,
i watch the train
in my dreams
and it points
to nowhere

i light the
last cigarette
of my boredom
feeling that there's
no reason to be
afraid,
with my head
clearly dwindlin'
'round anger
and glory

and i smile
too...

lunes 18 de agosto de 2008

Cronica 3 - How Blue Can You Get?

no sólo la carne que dejas fuera
se pone azul,
no.

también las caras de los
muertos y
las de algunos vivos.


pero dentro de ti
-a veces tan dentro
que la menor sonrisa
camufla lo que te posee-
todo se pone azul.

puedes ir al
supermercado
y estarás azul,
puedes ir por
cigarrillos a las
3 am
y estarás azul.

la gente te mirará
como suele hacerlo,
pensando en sí
mismos y en sus rosas
y amarillos,
pero ni la más tierna
belleza puede sacarte
del azul.

con los días vives
en él y las nubes
negras,
los parques mal
iluminados,
las lindas chicas
de algodón con
sonrisas de plástico,
te hacen sentir
mejor.

eso es todo lo
azul que
te puedes
poner.

jueves 7 de agosto de 2008

Crónica 2- Mirando hacia otro lado mientras el mundo se acaba

en la fiesta
los payasos violaron 
a 15 niños
(y todos hablaron del pastel)
vi desfilar las motosierras
y las lágrimas correr
en un estanque de 
promesas
(y todos hablaron del olor)
de niño,
cuando sacaba a alguien
a pedradas
la profe afirmaba 
amarme
(y mi madre se quejaba de
las fotos)
en el día de todos los santos
desaparecieron
las promesas
y las piedras.
corriendo estanque abajo
me persiguieron los payasos
y por la boca me corría la sangre

Crónica 1 - El Túnel de los Sueños

a veces,

al entrar al tunel de los sueños

me percato de

no estar dormido.

las caras de mis muertos

se asoman a través

de los líquidos amnióticos de

cien madres hambrientas:

"qué dolor, Cristo!!!!

saberte muerto y no entregado a la pasión!!!"

-gritan-

en medio del miedo que me hace correr,

miro hacia atrás y lo único que veo

es tu rostro malicioso

invitándome a una

próxima vez.

lunes 4 de agosto de 2008

La Ética Marxista y la Ética Epicúrea

Reflexión Preliminar
El término “ética” proviene del griego ethos, es decir, carácter, costumbre. En general, es la parte de la filosofía que estudia la moralidad de los actos humanos en cuanto a sus resultados y en cuanto actos mismos. Es importante desligar el concepto de moral del concepto de ética, puesto que designan cosas distintas y es un error frecuente asociarlas a las dos indiscriminadamente. La moral son, fundamentalmente, las costumbres y la ética es, en cambio, la reflexión acerca de las costumbres de acción; cada moral es relativa al igual que cada ética: cada persona y cada pueblo así como cada cultura poseen distintos parámetros morales que están en interacción permanente.


La Ética Epicúrea

Epicuro fue un filósofo griego nacido en Samos en el año 341 a. de C. Radicado en Atenas funda en 306 a. de C. su escuela, conocida con el nombre de “El Jardín”, a la que pertenecieron algunas mujeres (un hecho demasiado inusual para la época). Murió en el año de 270 a. de C. precediendo uno de los movimiento más interesantes e influyentes de la historia de la filosofía occidental.
El conocimiento para Epicuro se obtiene de manera sensualista, esto es, que se consideran las sensaciones como ciertas, pues nacen de la realidad objetiva y los errores nacen de la interpretación de esas sensaciones. El epicureísmo hace del conocimiento un acto de los sentidos, por lo tanto es materialista. Niega la existencia del alma humana, haciendo del placer el fin supremo del hombre, lo que se ha denominado como hedonismo. El placer del que hablaba Epicuro no era entendido como una simple satisfacción de los sentidos, sino como el logro de la impertubabilidad, que es la virtud que distingue al sabio; tal virtud se consigue mediante el dominio de sí mismo y la medición del placer.
Para la ética epicúrea los dioses existen, pero no hay relación posible entre ellos y el mundo, por ello el sabio no debe preocuparse por ellos ni tampoco por la muerte. Epicuro defendió una idea de la ética de la vida tranquila, ausente de penas y dolores y preocupaciones, para llegar a lo que podría ser el ideal del sabio: reducir sus necesidades a lo indispensable para eludir aquellas cosas que pudieran causarle malestar, dolor o preocupación, para alcanzar un placer duradero, afectivo y espiritual, acompañado de un orden y subordinación; todo esto, mezclado con el ejercicio mental por medio de la filosofía, cuyo estudio asociaba con la obtención de la felicidad, porque, según él, la filosofía no es útil si no cura los sufrimientos del alma.


La Ética Marxista
Se tratará de resaltar los puntos más sobresalientes tanto de la concepción marxista de la ética como de los principios que llevan a ella.
El marxismo es una corriente filosófica, económica y política, que ha dirigido su atención, de manera especial, a la interpretación del pensamiento de sus fundadores (Marx y Engels) y a extender sus principios a la filosofía política, la historia de la filosofía, y la filosofía de la historia. Marx, de origen judio, nacido en Tréveris (Alemania), se caracterizó por su arduo trabajo de economista y filósofo por transformar la economía política de ciencia abstracta en ciencia histórica, todo con el fin de explicar el desarrollo completo de la producción y constituir su objeto de estudio en algo bien delimitado: el capitalismo.
Una de las características esenciales del pensamiento marxista es constituirse como instrumento de combate, pues Marx creyó en el carácter de arma de la verdad a la que da acceso el conocimiento: una vez alcanzada la verdad, se convierte en instrumento de lucha, al servicio de organizaciones que puedan utilizarlos. Por esto, los intelectuales marxistas posteriores a Marx se hallan casi todos vinculados a organizaciones políticas, tales como los partidos socialdemócratas y, a partir del triunfo de la revolución rusa de 1917, a los partidos comunistas. Esta situación ya no se da, aunque se ha seguido produciendo teoría al margen de los partidos, evitando sí el anquilosamiento del marxismo.
La ética marxista superó la limitación del viejo materialismo, que suponía que el hombre es un producto pasivo de las circunstancias y subraya su naturaleza activa, creadora. El fundamento de la ética marxista es la tesis del materialismo histórico, de que la actividad histórica de producción social de las masas populares es el único medio de transformación revolucionaria del medio social, y junto con éste, del mundo mismo, de sus costumbres. En la ética marxista encontró su solución el antiguo problema de la ética sobre la libertad de la voluntad del hombre. La libertad aquí es la medida del conocimiento de la necesidad y del dominio de la actividad práctica: ésa es la clave filosófica para resolver el problema. La condición fundamental en la actividad vital del individuo es el medio social; o para decirlo con más exactitud, el sistema de relaciones sociales en que participa: la sociedad en su conjunto, la clase, la colectividad. Por eso, para el marxismo la libertad individual depende del grado en que el hombre reconoce los intereses sociales y de la medida en que éstos coinciden con sus intereses personales y necesidades.
La ética marxista considera que la moral es reflejo de las relaciones sociales en desarrollo, la expresión de los intereses de las distintas clases, que reafirman su comprensión del sentido y objetivos de la vida humana, su comprensión del bien y el mal, del deber y la conciencia, del bienestar social y de la felicidad individual. Una de las tareas más importantes de la ética marxista es la crítica a la ética burguesa idealista contemporánea, que trata de demostrar el carácter eterno e inamovible de la moral explotadora individualista, o bien, en general, pone en duda la necesidad de tipo alguno de normas y principios morales.

Acerca de la Psicologización:el Papel de la Terapia en una Sociedad Turista

Confiamos en los tristes y dudamos de los alegres[1]. ¿Podría una sola frase condensar la sospecha que los contemporáneos expresamos frente a toda pretensión de felicidad absoluta? Sería muy ingenuo pretenderlo, conociendo el volumen de información experimental con el que tendría que vérselas tal afirmación. Sin embargo, el cambio de paradigmas sufrido por las generaciones post-freudianas, ha hecho que nos tornemos fácilmente suspicaces frente a quienes sostienen historias distintas a las nuestras: nuestros abuelos, e incluso nuestros padres. La presunción de una brecha generacional ha sido diseccionada cuidadosamente por una Mary Pipher claramente humanista (su manejo de supuestos morales así lo da a entender), quien, valiéndose de conceptos como los de estructura superficial, estructura profunda y zonas de tiempo, pretende elucidar el salto de una cultura comunitaria a una individualista. Haremos entonces una revisión a tales conceptos para así contextualizar toda reflexión posterior.
En nuestra sociedad aprendemos, desde muy jóvenes, una de las “reglas” que habrá de ahorrarnos –al menos en apariencia- una gran porción de sufrimientos: mantener las distancias. En la observación de este precepto reside lo que a grandes rasgos se llama hoy una “buena educación”. La autosuficiencia ha ganado actualmente el prestigio que tenían otras virtudes en la generación precedente, llevando consigo subrepticiamente la idea de que lo mejor que podemos hacer en el campo de las relaciones sociales, es no involucrarnos emocionalmente con personas que pronto extrañaremos. Pipher utiliza a este respecto el – a nuestro juicio- acertado apelativo de sociedad hotel, designando con él a una sociedad cuyo principio expansionista va en detrimento de un sentido comunitario nostálgico del pasado. Vemos con que facilidad la mayoría de las personas con las que nos encontramos no saben, ni les importa saber, qué hacemos. Esta cultura de extraños precisa de otra clase de mecanismos de cohesión social para su funcionamiento, estando entre ellos –por irónico que parezca- la idea de barrera como una protección simbólica interpersonal. El significado de la individualidad se ha levantado por encima de cualquier otra definición relativa al sujeto, resaltando nuestro carácter de seres autónomos pero insignificantes en una sociedad cuyo funcionamiento depende de qué tan bien realicemos nuestra función dentro del abrumador macroorganismo. Somos turistas que visitamos la idea de comunidad mientras nos convenga para acceder a aquello que necesitamos. Por ello conceptos como la moral son difíciles de establecer cuando para las generaciones anteriores eran un supuesto de acción sobreentendido. Sabemos que pertenecemos a zonas de tiempo diferentes y que la nuestra nos otorga una suerte de conciencia colectiva particular a ella, herramienta indispensable para la interacción con nuestros semejantes. Es en virtud de esa conciencia colectiva que podemos desenvolvernos en el medio y actuar según el habitus dominante[2], gracias a ella actuamos con toda naturalidad frente a lo que sería considerado sui-generis en una época distinta a la nuestra. Llevamos las reglas del juego en la piel y las hemos incorporado de tal forma a nosotros, que sólo nos damos cuenta de su existencia con la misma dificultad con que Gregor Samsa se percata de ser un monstruoso insecto.
Los cambios evidenciados al poner frente a frente la cultura comunitaria de nuestros abuelos con la “aldea global”, ponen de manifiesto una variación importante de estructuras. Pipher ha separado estas últimas en dos tipos: la estructura superficial o la realidad aparente y la estructura profunda o el centro mismo de las cosas. Mientras que la primera nos habla de lo evidente, la segunda nos habla de las motivaciones. Un ejemplo sencillo y bastante útil sobre este punto es la comparación entre las maneras de expresar el afecto: es muy común que nuestras abuelas, recién pasado el umbral de su puerta, nos abrumen con ofertas tentadoras de lo que han cocinado; en cambio, nuestra generación vive una afectividad fundamentada en palabras y acciones en donde la expresión de las emociones está apoyada por un andamiaje de conceptos psicológicos de manejo popular. Aquí empezamos a ver que los paradigmas comportamentales actuales tienen tras de sí una fundamentación distinta a la que solían tener en anteriores zonas de tiempo. Tanto los preceptos de crianza como los mecanismos de poder que los sustentan han sufrido cambios estructurales que han afectado, a su vez, nuestras reacciones frente a la frustración y el sufrimiento. Nuestros abuelos necesitaban un trabajo, nosotros necesitamos terapia.
Después del advenimiento del psicoanálisis en los albores del siglo XX, el concepto de salud mental salió de los hospicios y permeó la vida en común de las personas. Se empezó a hablar de lo reprimido como causa de gran parte de nuestras penurias y a ver positivamente la expresión de las emociones que surgían en nosotros. Sin embargo, tardaría un tiempo en hacer efecto esta receta y no fue sino hasta después de 1950 que una generación iniciaría progresivamente la institucionalización de lo que hasta entonces había sido un ejercicio académico. La psicología salió de los salones de té victorianos para penetrar todos los marcos de relación. La pregunta ¿qué es lo que hay? fue desplazada por ¿qué hay detrás de la representación? Para Michel Foucault el cambió empezó en el siglo XIX, al entrar en lo que él denominó la épistemê[3] de la sospecha. Según el autor francés, desde aquel entonces hay algo no visible y sin embargo no oculto en aquello que se ha separado para conocer, en este caso, el comportamiento. A partir de 1970 el poder significa represión. La ira de Dios dejó de ser importante: teníamos que cuidarnos más de los hombres.
El psicoanalista austríaco Wilhelm Reich, en su libro La Función del Orgasmo, hace una crítica puntillosa a la actitud de las sociedades psicoanalíticas de su tiempo, adjudicando a sus colegas gran parte de la responsabilidad por la tergiversación de ciertos conceptos y su popularización desenfadada: “Los analistas que no practicaban y los que eran incapaces de comprender la teoría sexual, comenzaron a aplicar la nueva teoría del yo. Era un triste estado de cosas. En lugar de la sexualidad se hablaba ahora del Eros. El superyó, que había sido introducido a título de concepto teórico de la estructura psíquica auxiliar, era usado por profesionales ineptos como si fuera un hecho clínico[4]”. Si bien son estilos y públicos diferentes, se extraña una investigación un poco más exhaustiva de fuentes en el escrito de Mary Pipher. Con Reich, aún habiendo sido éste –al menos por un tiempo- veleta de los vientos soviéticos, podemos descubrir cómo empiezan a masificarse los conceptos psicoanalíticos a despecho de la ortodoxia y de lo instituido como buenas prácticas profesionales. Veremos ahora qué consecuencias trajo este hecho en la formación de toda una generación.
Si en los años veinte el trabajo y la religión curaban todos los males a simple vista, este énfasis en la aceptación del destino con total realismo produjo personalidades fuertes. La sonrisa como protección y el estoicismo frente a los golpes emocionales son objeto de suspicacia en la sociedad actual, pero fueron las estrategias que por un tiempo fueron aceptadas como normales. El sueño freudiano se ha tornado en nuestra estrategia frente a las frustraciones de la vida cotidiana, estableciendo, para bien o para mal, una distancia entre nosotros y nuestros mayores. La brecha generacional esta conceptualizada y mediatizada por la terapia, la cual se ha convertido en una institución en la que las personas se apoyan exteriormente cuando las presiones del interior se hacen insoportables. Tal vez el error estriba en considerarla una tabla de salvación y eso es -probablemente- lo que despierta en Pipher cierto romanticismo, comprensible, si nos damos cuenta de las ventajas que ofrece a la vida anímica una posición intermedia: un lugar común entre la sonrisa evasiva y el terapeuta de programa matutino.
Las fronteras generacionales complican la comunicación con personas que son importantes para nosotros, en especial si nos empeñamos en resaltar la existencia de una barrera cultural y no intentamos un acercamiento que tenga en cuenta los factores constitutivos de cada una de las partes. Una cultura “terapizada” en donde la salud mental y la adaptación son inaccesibles alturas que provocan desconfianza, esta dando a luz problemas que en principio supone combatir. Los niños reciben modelos teleológicos que han cambiado el placer por el logro, por esto se precisan herramientas para afrontar la realidad del paraíso perdido, herramientas que ofrezcan una posición favorable frente a los propios paradigmas y los precedentes. Sin el romanticismo por el ideal de comunidad expresado por Pipher y más inclinados a pensar que corresponde a nosotros parte del cambio, creemos, con ella, que la flexibilidad ofrece buenos dividendos: ninguna generación, es cierto, tiene el monopolio de lo saludable en el terreno psicológico, pero cada una tiene mucho que aportar a la hora de enseñarnos a enfrentar el sufrimiento.
[1] PIPHER, Mary. Un País Desconocido. P. 89. Grupo Editorial Norma. Bogotá, 2000.
[2]El habitus cumple una función que, en otra filosofía, se confía a la conciencia trascendente: es un cuerpo socializado, un cuerpo estructurado, un cuerpo que se ha incorporado a las estructuras inmanentes de un mundo o de un sector particular de este mundo, de un campo, y que estructura la percepción de este mundo y también la acción en este mundo. (BOURDIEU, Razones Prácticas, Sobre la teoría de la acción. Pág. 146)

[3] La noción de épistemê lucha contra la consideración de época, periodo o división de la historia. La épistemê son las reglas de saber que dominan a una época determinada. (FOUCAULT, Michel. La voluntad de saber)
[4] REICH, Wilhelm. La Función del Orgasmo. Paidós. Buenos Aires, 1974.

Las Dos Caras de la Modernidad

La modernidad ha sido definida de diversas formas por diferentes autores desde tiempos de la ilustración, en el siglo XVIII, hasta nuestros días. En términos muy sencillos, generalmente este término se utiliza para designar lo perteneciente a lo contemporáneo, a la época actual. En la actualidad, modernidad designa no sólo la época atrás mencionada, sino al modo de pensar propio de ella en su conjunto y a la concepción de la misma en las diferentes disciplinas. Marshall Berman nos propone una noción más precisa, diciendo que ésta es el conjunto de experiencias vitales – de tiempo, espacio, de uno mismo y de los demás- que comparten los hombres y las mujeres del mundo de hoy. Teniendo como base su texto La Modernidad: Ayer, Hoy y Mañana, y apoyándonos en otros autores, trataremos de argumentar la siguiente tesis: la modernidad es un momento histórico que supone unidad, seguridad, desarrollo, aventura, novedad, pero que también reduce y recluye al sujeto.
Ahora bien, en aras de caracterizar la modernidad, podríamos dividirla en tres períodos fundamentales. El primero de estos va del siglo XVI al XVIII, en el cual las personas sienten una gran necesidad de pertenecer a un grupo social donde sean tomados en cuenta, así como la de utilizar un léxico nuevo y adecuado para así ser apoyadas y comprendidas. El segundo período va de la decada de 1790 hasta finales del siglo XIX, en el que se dan grandes cambios, gracias a la ola revolucionaria de la época, con la revolución francesa de 1789, cuya lucha por la abolición de la monarquía y el surgimiento de la república hace que nazcan ideas de modernización y modernismo. La última de estas divisiones nos trae hasta el siglo XX, en donde el proceso de modernización se expande, se empiezan a perder todas aquellas raíces con las que se había crecido, es “el momento de vivir el momento” y el hombre está interesado en un constante cambio que le genere producción: su mentalidad es de innovación.
De acuerdo a la definición aportada por Berman, los hombres modernos compartimos experiencias vitales en constante cambio, pero ello también ha implicado -tal como cita el autor a Nietzsche- “una nueva fidelidad al malentendido y a la falta de respeto mutuo; decadencia, vicio y los deseos más elevados terriblemente ligados unos con otros, el genio de la raza fluyendo sobre la cornucopia del bien y del mal; una simultaneidad fatal de primavera y otoño...”[1]. Lo que puede parecer una fatalista visión de las cosas por parte del pensador alemán, no hace más que expresar el contraste que se presenta ante nuestros ojos entre los ideales y logros de la ciencia y de la técnica, contrastados al máximo con la pesadilla de Marx: una humanidad moderna en medio de una gran ausencia y vacío de valores pero, al mismo tiempo, con una gran abundancia de posibilidades. La idea del progreso que ya era incipiente en tiempos de la revolución industrial y prooducto, en parte, de los ideales de la ilustración que ponían en el progreso científico todas las esperanzas de la humanidad, vaticinaba grandes desarrollos en la producción y en la industria para los tiempos venideros. Pero las consecuencias no eran invisibles, al menos no para uno de los intelectos más representativos de su siglo, Marx. Este autor, artífice del Manifiesto Comunista, fue capaz de ver y señalar la contradicción que llevaba en su seno la modernidad: las máquinas, dotadas de la propiedad de acortar y hacer más fructífero el trabajo humano, provocan el hambre y el agotamiento del trabajador. De este modo, podemos notar cómo la modernidad dotó a los hombres de fuentes de riqueza que, paradójicamente, se conviertieron también en fuentes de privación.
En medio de esta dualidad fundamental, la modernidad es aceptada con un entusiasmo ciego o condenada con distanciamiento y desprecio. Las polarizaciones fundamentales tienen lugar al comienzo mismo de este siglo, cuando los futuristas italianos previos a la primera la guerra mundial deciden ponunciarse y “cantar a las grandes multitudes excitadas por el trabajo, el placer y el motín”, erigiendose en adversarios de las tradiciones y de sus defensores, ya que “tradición es igual a dócil esclavitud, y modernidad es igual a libertad”[2].
Si para Immanuel Kant, en el siglo XVIII la modernidad era la salida del hombre de su minoría de edad, definiendo esta última como la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Para él, la mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena, permanecen bajo ella a lo largo de la vida, debido principalmente a la pereza y la cobardía[3]. La pregunta que se ha de plantear aquí es ¿En realidad hemos llegado a la mayoría de edad en la modernidad? ¿El ideal kantiano de la libertad a través del uso del entendimiento en independencia de los demás hombres, encuentra corespondencia con lo que es el hombre de hoy? Para Marshall Berman, la respuesta no puede ser otra que negativa, pues las masas están vacías de tensión o dinamismo: sus ideas, necesidades y hasta sus sueños no son suyos; su vida interior esta totalmente administrada, programada para producir exactamente aquellos deseos que el sistema social puede satisfascer, y nada más. Este autor, al igual que Marcuse han señalado cómo las personas se reonocen en sus mercancías y encuentran su alma en los objetos de consumo que han podido llenar sus necesidades preestablecidas. Las dos caras de la modernidad son un panorama bastante extraño pero familiar a todos nosotros, es este un tiempo constituido por sus máquinas, de las cuales, tristemente, los hombres y mujeres modernos son simplemente reproducciones mecánicas.

[1] BERMAN, Marshall. La modernidad: Ayer, Hoy y Mañana. P. 8. Citado por el autor del libro de Nietzsche Más Allá del Bien y del Mal.
[2] BERMAN, Marshall. Ídem. PP. 11 y 12.
[3] KANT, Immanuel. Qué es la Ilustración?

EL Multiculturalismo


El significado más antiguo del concepto de cultura está asociado con el de formación e indica algo así como el mejoramiento y perfeccionamiento del hombre; a partir del siglo XVIII pasó a significar el producto de esa formación, es decir, el conjunto de los modos de vivir y de pensar, que con el tiempo cada grupo social, en general, ha cultivado, de tal forma que le han dado características generales muy específicas. En el tema de la identidad y la multiculturalidad en Latinoamérica, se percibe la crisis y las posibilidades existentes para un proyecto de formación cultural, participación social e identidades. Estas características de formación serán objeto del presente escrito, en el cual se mostrarán los problemas de identidad y reconocimiento, las diferentes posiciones asumidas respecto al problema, a saber, las opciones liberal y comunitarista y, por último, las posibilidades que abre al multiculturalismo la Constitución colombiana de 1991.
Desde Charles Taylor, el término identidad designa algo equivalente a la interpretación que hace una persona de quién es y de sus características definitorias fundamentales como ser humano[1]. De acuerdo a esta idea, cualquier cuadro limitativo o degradante de sí mismo que se ofrezca a un grupo o a un individuo puede causar un daño enorme en su constitución y desarrollo, lo cual se transforma en un poderoso instrumento de opresión. Pero, ¿cuál es la importancia de tal concepto en nuestra sociedad? Su genealogía lleva a Taylor a dos momentos cruciales: el desplome de las jerarquías sociales y el desplazamiento del acento moral desde el honor a la “voz interior”. Ahora el deber es obedecer a dicha voz interior y la autenticidad, con su consiguiente salvación moral, reside en la recuperación del contacto con nosotros mismos. Cada persona posee un modo particular de ser humano, que es su modo, y es llamada a vivir su vida de tal manera y no para imitar la vida de ningún otro. Este es el poderoso ideal moral que ha llegado hasta nosotros.
La importancia de la identidad y, más aún, de la fidelidad a ésta, es extensiva a los pueblos. Un pueblo ha de encontrar su propio camino y, a juicio de Taylor, el colonialismo europeo debe anularse para dar a los pueblos de lo que hoy se llama Tercer Mundo su oportunidad de ser ellos mismos, sin obstáculos. El nacimiento de una sociedad democrática no puso las cosas tan claras ni anuló –del todo- el fenómeno de la identidad amarrada a la posición social sino que, al contrario, acentuó el hecho de que las personas aún pueden definirse por el papel social que desempeñan.
El modo de ser de un pueblo no puede derivarse de la sociedad sino que ha de generarse internamente. Esta fue la nueva premisa, pero un hermetismo de semejante talla no es aceptable, puesto que desestima un rasgo decisivo de la vida humana: su carácter dialógico. Nos transformamos en humanos plenos, capaces de comprendernos a nosotros mismos y por ello capaces de definir nuestra identidad por medio de nuestra adquisición de -lo que Taylor llama- lenguajes humanos para expresarnos[2]. La génesis de la mente humana no es ya monológica (no es algo que cada quién logra por sí mismo), sino dialógica. Necesitamos un trasfondo contra el cual nuestros gustos y deseos, opiniones y aspiraciones adquieren sentido. Así lo que entendemos como identidad no es sólo quiénes somos, sino de dónde venimos. El desarrollo de un ideal de identidad que se genera al interior de los pueblos atribuye una nueva importancia al reconocimiento. La propia identidad depende, como lo veremos a continuación, del diálogo que establezca con los demás.
Siguiendo lo expuesto anteriormente, ninguna cultura puede permanecer intacta si quiere permanecer vigente y encaminada al progreso. Ninguna cultura, ningún pueblo puede permanecer aislado si su intención es sobrevivir. El reconocimiento puede abrir un espacio de comunicación valioso en este proceso.
La identidad socialmente derivada dependía, anteriormente y por su naturaleza misma, de la sociedad. Actualmente el reconocimiento a esa identidad original ha de ganarse por medio de un intercambio, en cuyo intento se es susceptible de fracasar. En la época moderna no surgió especialmente la necesidad de reconocimiento, sino la evaluación de las condiciones en que el intento de ser reconocido puede fracasar. La importancia del reconocimiento es hoy universalmente reconocida de una u otra forma. Sabemos ya cómo la identidad puede ser bien o mal formada en el curso de las relaciones entre los pueblos y el reconocimiento desempeña un papel esencial en la cultura que surgió en torno al ideal de autenticidad respecto a dicha identidad. Sabemos también qué de peligroso esconde el problema del reconocimiento: la proyección sobre otro de una imagen inferior o humillante puede en realidad deformar y oprimir hasta tal grado en que esa imagen sea internalizada[3].
El problema de la coexistencia de distintas culturas en un país o de la convivencia entre quienes tienen distintas explicaciones de lo que es una “vida buena” y las normas de comportamiento ético y moral que se deben seguir para alcanzarla nos sitúa frente a las distintas posiciones filosóficas encaminadas a salir del problema. Se pasará revista entonces a cada una de estas vertientes asumiendo una posición crítica y evaluando sus consideraciones.
El liberalismo, como doctrina político-económica y filosófica exige que la ley ensanche lo más posible las libertades de los particulares y que reduzca al mínimo las intervenciones del estado. Una sociedad liberal debe permanecer neutral ante la vida buena y los modos de alcanzarla, y limitarse a asegurar que, véanse como se vean las cosas, los ciudadanos se traten imparcialmente y el Estado los trate a todos por igual.
El modelo multiculturalista liberal tiene, principalmente, dos defensores. Por un lado tenemos a Joseph Raz, para quien las diversas culturas deben respetarse porque ellas ofrecen el conglomerado de prácticas que, a su vez, constituyen el rango de opciones de vida para los individuos; y por el otro a Will Kymlicka, quien propone que los límites del respeto a otras culturas deben estar dados por la medida en que cumplan o infrinjan el respeto a las libertades individuales.
Cada modelo tiene puntos fuertes pero se destaca la posición de Raz frente a la de Kymlicka por su coherencia. El multiculturalismo liberal de Raz defiende el respeto para una diversidad de culturas, pero se opone a evaluarlas en sus propios términos y sostiene que la intervención se justifica en virtud de “verdaderos valores universales”. Desde aquí se justifican algunas posiciones intervencionistas modernas, como la norteamericana, que enarbolando la bandera de los valores de la democracia invade espacios culturales donde ve que un pueblo ejerce opresión sobre sus propios miembros. Esto en apariencia suena muy bien. Pero los abusos cometidos sobre la población a veces superan a los inflingidos por aquello que se cree combatir. A este respecto Raz diría que la acción sobre un grupo se justifica si éste ejerce opresión sobre sus miembros y si se los protege contra la opresión de su propio grupo. Para Kymlicka las cosas son a otro precio, ya que este sostiene que incluso si los derechos de alguien están siendo negados de manera injusta por su gobierno, nadie tiene derecho a intervenir desde fuera para forzar a ese gobierno a respetar esos derechos.
La posición de Kymlicka puede despertar simpatías por estar inclinada al respeto y a la tolerancia, pero la posición de Raz parece más coherente . La incongruencia es señalada por León Olivé en su obra Multiculturalismo y Pluralismo: “la incongruencia se aprecia más claramente si recordamos la insistencia de Kymlicka en que la teoría liberal más defendible se basa en el valor de la autonomía, y en la idea de que cualquier forma de derechos diferenciados, que restrinjan los derechos civiles de los miembros de los grupos es, por consiguiente, inconsistente con los principios liberales de libertad y de igualdad”[4]. La pregunta para Kymlicka sería: ¿puede haber una sociedad que se base en los principios liberales y dependa necesariamente de la observación del principio de autonomía que censure la intervención cultural cuando estos principios son violados?
Desde el punto de vista liberal, los valores verdaderos y universales serían aquellos que reconocería cualquier sujeto racional. La intervención de los miembros de una cultura sobre otra se justificaría si objetivamente existe opresión o explotación de los miembros de una cultura por parte de otros miembros de su propia cultura. La objeción que planteamos aquí es la misma señalada por Olivé: esta línea de pensamiento es correcta, pero su error reside en suponer que la existencia de una relación objetiva de opresión puede determinarse de manera absoluta, desde el punto de vista de cualquier sujeto racional. Desde este punto de vista no serían racionales los musulmanes ortodoxos al instar al uso de velos en las mujeres o tampoco lo serían las tribus africanas en las cuales la clitoridectomía y la infibulación son prácticas rituales respetadas, deseadas e instituidas.
En conclusión, el multiculturalismo liberal que parece mejor fundamentado, la versión de Raz, tiene la consecuencia indeseable de justificar el intervencionismo de una cultura en otra, teniendo como objetivo la defensa de los “valores verdaderos”. Kymlicka intento oponerse a ello, pero el costo fue introducir cierta incoherencia en su teoría.
Las principales tesis del comunitarismo están centradas en la persona de Taylor, el cual defiende los modelos que reconocen la importancia de la sobrevivencia cultural e incluso la favorecen. Sus demandas parten de una premisa: los grupos dominantes tienden a afirmar su hegemonía inculcando una imagen de inferioridad a los subyugados, por tanto, la lucha por la libertad y la igualdad debe someterse a la revisión de estas imágenes. Su hipótesis de respuesta es la afirmación de que todas las culturas que han animado a sociedades enteras durante algún periodo considerable tienen algo importante qué decir a todos los seres humanos. Para él lo que tiene que ocurrir es lo que Gadamer llama la “fusión de horizontes”, que actúa mediante el desarrollo de nuevos vocabularios de comparación, por cuyo medio es posible expresar los contrastes entre culturas diferentes[5]. Hay que transformar nuestras normas para entender lo que no estamos preparados para entender con nuestro dossier cultural. Todos deben disfrutar de la suposición de que su cultura tradicional tiene un valor y el multiculturalismo, al menos como lo ve Taylor, tiene que luchar por el establecimiento de esta suposición de valor. Para él tiene sentido esta exigencia y para nosotros también, si queremos escapar de una visión homogeneizante que rechace los diferentes modos de vida e imponga una concepción de “vida buena” dominante. No se trata de condescendencia, sino de respeto, dice Taylor. Los pueblos no quieren una condescendencia atenta que espere de ellos un Tolstoi, sino un respeto a la diferencia que esté apoyado en el reconocimiento de la autenticidad y de los modos de vida. El problema con Taylor es que su posición fundamenta la idea de que todas las culturas merecen respeto sobre la tesis de que todas deben haber producido algo de valor para toda la humanidad. La objeción de Olivé es expresada en la pregunta ¿qué pasaría si después de una cuidadosa investigación empírica que incluya una fusión de horizontes con la cultura estudiada, se llegase a la conclusión de que esa cultura después de todo no tiene nada valioso que ofrecer a todos los seres humanos?. Este podría ser el caso en las sociedades multiculturales como las de América Latina, en donde han coexistido, durante cientos de años, sociedades muy simples, con formas de vida en apariencia muy sencillas que quedarían en desventaja al compararlas con los logros culturales de otras sociedades altamente refinadas. Al comparar los logros del pueblo Embera con los del pueblo Inca, el contraste salta a la vista, pero también podemos considerar que las condiciones de emergencia de ambos fueron muy diferentes.
Aparentemente, en el caso colombiano, la divergencia liberal y comunitarista parece no asentarse en ningún lado, pero para autores como Mejía Quintana, tal dicotomía atraviesa toda nuestra vida nacional e institucional. Esto es notable desde el texto mismo de la constitución, que en un mismo artículo y reiteradamente a lo largo de ella, trata de reconciliar lo irreconciliable: los derechos universales, con los valores y tradiciones propias de una identidad comunitaria.
Esta tensión entre los derechos de la comunidad y los límites que el mismo estado impone desde su perspectiva generalizadora se hace más evidente cuando se abordan los artículos que consagran la participación y autogestión económicas de las comunidades. Un ejemplo perfecto es que en los artículos 340, 341 y 372, entre otros, las comunidades se convierten en protagonistas de su propia impotencia, al serles reconocidos sus derechos a congestionar el desarrollo económico de las regiones pero sin tener voto y figuración efectiva en los organismos de planeación macroeconómica. Es claro que esta tensión atraviesa de manera tremenda nuestra institucionalidad, dando a veces preeminencia a la inclinación comunitarista sobre la liberal y otras a la liberal sobre la comunitarista. La alternativa constitucional es, entonces, confusa.
El mecanismo por excelencia para conciliar esta clase de diferencias como la señalada anteriormente es, sin duda, la constitución. Pero ello tiene que ser a través de un paradigma del derecho que permita interpretarla desde la ciudadanía, como señala Mejía Quintana, y desde la multiplicidad de discursos y posiciones de los diferentes sujetos colectivos que la componen y que anhelan y quieren que el texto permee verdaderamente la vida en común.
La política del reconocimiento debe estar enfocada no sólo a respetar las tradiciones y el valor intrínseco en una cultura dentro de la identidad nacional. La mejor salida a los problemas multiculturales es el diálogo entre culturas y, sobre todo, la consideración de los diferentes discursos a la hora de redactar acuerdos y textos que puedan afectar potencialmente lo que ha sido la vida de un pueblo. No es necesario que la condición de indígena prime sobre la de ciudadano ni viceversa, puesto que cuando se han adoptado como propios derechos universales y cuando la legislación es legitimada debido a esta subjetivación y a la participación efectiva en la creación de las leyes, la ciudadanía nacional y la identidad cultural pueden cohabitar sin que una sea superior a la otra.

Bibliografía utilizada
TAYLOR, Charles. El multiculturalismo y la política de reconocimiento. FCE. México.

HOYOS, Guillermo. Convergencia entre ética y política. Siglo del Hombre. Bogotá, 1999.

CASTELLANOS, Guillermo. Identidad y multiculturalidad en América. Universitas Humanística.

OLIVÉ, León. Multiculturalismo y pluralismo. Paidós. México, 1999.

CORONADO, Rodolfo. Multiculturalismo y conflicto de valores en Colombia. Trabajo de Tesis Universidad del Valle. Cali, 2003.

KYMLICKA, Will. Ciudadanía multicultural. Paidós. Barcelona, 1995.
[1]TAYLOR, Charles. El multiculturalismo y la “política del reconocimiento”, Ensayo de charles Taylor. P. 43. FCE. México.
[2] Para los propósitos de Taylor , el término lenguaje se toma en su sentido más flexible, que no sólo abarca las palabras que pronunciamos sino también otros modos de expresión con los cuales nos definimos, y entre los que se incluyen los “lenguajes” del arte, del gesto, del amor y similares.
[3] Taylor,Op. Cit.
[4] OLIVÉ, León. Multiculturalismo y Pluralismo. Paidós. México, 1999.
[5] TAYLOR, Op. Cit.

viernes 25 de julio de 2008

Antropofagia

Qué decirle al mundo en un día como hoy? Seguramente despertar sólo a algunos muertos y disfrutar de este espectáculo. Cuál es la diferencia? Ninguna, supongo. Quedarte y mirar es lo más práctico en estos casos. De vez en cuando alguna anciana te preguntará: ¿Joven, sabe usted qué está pasando? “Váyase al diablo”, dirás tú con una sonrisa. Ya sé, es típico de ti sobornarme con ideas y pastelitos baratos, pero eso en este momento no es un consuelo. Deberías regalarme un buen abrigo, al menos. Mi garganta estará seca, otra predicción inútil para inútiles tiempos de ahogo y perdición, una plegaria suelta en una ermita solitaria, sonrisa con sabor a cóctel de mariscos y gruñido de niño. Hago la función sólo para ti? Esta bien, la haré por que me gustas, de lo contrario arrancaría tus uñas una a una y me las tragaría todas para verte vomitar de rabia. Si, levanto los brazos y empiezan los relámpagos, la lluvia ácida en gotas muy pequeñas, mis manos derritiéndose en espasmos sagrados, mi boca blasfemando peste negra en tus rincones preferidos de la casa, esquinas gordas llenas de vejez y de gracia. Otro deseo infantil no sublimado? Niños, los tendré mamando tiernamente del pezón del Señor durante muchos años, los haré pararse sin piernas, los haré brincar de soledad mientras dos mil quinientas anginas de pecho saludan de la mano y sabrán, que alguna vez fueron felices, durante un tiempo muy corto, deseando la paz para todos los seres vivientes. Sé que estoy empezando aún, sé que no quieres seguir mirándome ejecutando la misma escena a lo largo de tantos años, me dices que te aburrirás y te saldrán canas largas en el pubis mientras tu madre llora. Nada de eso importa! Patéame, si quieres! Te lo recompensaré algún día. No eres mas de esta tierra, han pasado quizá cinco minutos del inicio de esta otra vida, La Vida. Conozco tus invariables consuelos, conozco tu corazón sombreado de marrón, conozco tus lágrimas dulces, conozco tus verdades amargas y el alivio de tu más grande tristeza: el no poder morir sin mirar por última vez este mundo que amas tanto. Orino encima de tu amor por los hombres! Orino encima de tus fuerzas huérfanas! Quiero dejar que seas un títere regocijado en su pudor de niña coqueta, quiero ver cómo un gato te roe las encías vacías, tu más esperado temblor. Quiero escucharte gemir en la oscuridad, quiero ver el miedo en tus ojos; por que tal vez, y sólo hasta entonces, podré comprender por qué has peleado toda tu vida por ser nadie, por ser como eres, por ser como Dios.

lunes 14 de julio de 2008

Death End

Pensé esta noche:
vendrá algo y la vejez 
no me importará nunca

(siendo joven la vejez conmueve
como algo que se pudre con gracia)

el espejo dijo muchas cosas,
frases que no entiendo o
no quise entender

la carrera nunca se gana
-me dije-,
está el placer de correr

aquí ya nada se disfruta,
todo se borra

aquí no importa el miedo:
todo es resignación

Historia

Ingenuamente crees frases
que tiempo después 
pagas caro

ellas te ayudan a mentirte,
a mentirles
a acumular clichés
que después llamarás
estilo
técnica
mediocridad

para cuando te das cuenta 
la mentira es verdad y
a fuerza de repetición
vas por ahí
negando lo que eras
por que tampoco eres nadie

ahora buscas un salvador.

Mensaje de rencor para Charles Dickens

Me pregunto
qué le ha pasado 
a mucha gente
desde que no 
la veo

unos tenían
grandes sonrisas,
otros,
grandes sueños

todo me dice 
que con el tiempo
la esperanza
es algo
con lo que
simplemente
dejas de contar

las arrugas
llegan
y con ellas
te vas
haciendo
un perro viejo
entrenado
en unos pocos
trucos

los demás
se supone
que los 
debes
aprender





por eso
somos animales 
incompletos:
algo
nos hace
falta
y
arrastramos 
nuestro miedo
a ser criaturas
superiores
tratando de 
soñar,
de crear bellas
imágenes que
-lo sabemos-
no nos
sirven
de nada.

somos asesinos,
los mejores 
de una gran 
familia
condenada a
fallar

nuestro fracaso
se lee
en las páginas
de nuestros 
libros 

se lee
en nuestras
caras
rotas
por una 
decepción 
para
la que, 
hace ya
mucho
tiempo,
nada
significa 
remedio


se necesita
mucho 
corazón 
y
estómago
para 
renunciar
a todo
esto sin 
sentir
que pierdes
algo

algo que
seguramente
nunca
tuviste.

Estadística sobre el desempleo.

  En este cuarto lleno de humo paso las horas. Espero una llamada, una carta, un cálido regazo en una hora en la que todo es frío y mojado. Cali está muriendo y no me duele. Me ha dolido hoy más mi cabeza. Dulces y frituras hacen campo a una nueva máquina de hacer mentiras. El estómago arde, el moscatel se amontona en forma de ratos vacíos y plegarias cansadas. Demencia y pobreza vienen juntas, a veces. La fuerza está más adentro. La fuerza está, quizá, en la más absoluta ausencia de razón. 
  Hay un abismo entre todas las cosas. Cuando lo descubres no hay marcha atrás para ti. Te enfrentas, entonces, a la aburrida y sublime búsqueda por el fundamento de todo. Ves pasar las horas como quien tiene muchas, aguardando, rogando a ti mismo por un instante de sanidad. Estás a medio camino, el barro avanza. Blasfemas con un puñal de acero clavado en la espalda. Y esa sangre que sale es tu sangre, ella es siempre el poema.
  

Canción de Navidad

El nacimiento de Cristo
es –quizá- 
el acontecimiento
más sobrevalorado de 
occidente.

Aquí, en Colombia,
le hemos hecho un 
altar rodeado
de idiotas que rezan
por un mejor 
mañana
sin la realidad.

Lo hicieron 
sus padres.
Ellos
lo hacen.

Llevan rezándole
a un niño cualquiera
nacido hace mucho
tiempo para
que cambie las cosas.
No ha cambiado 
nada desde entonces
y nada nunca cambiará.

Tal vez sólo
es que estoy resentido 
por que en mi trabajo
no me pagan
y esta será una
austera navidad,
o estoy cansado
de ver la misma
rota esperanza
paseando
impunemente bajo
los mismos
disfraces.  


Blanca Navidad: 
Te amo.
Te amo con tus niños 
que huelen pegamento
en 
las calles,
te amo con tus moteles
que entregan miles 
de regalos a niños 
otro día
concebidos entre 
sus paredes,
te amo con la 
inmundicia que 
llena nuestras calles,
te amo con una 
pobreza que aquí 
ya muchos conocen.

Veo sólo 
alcohol y locura,
veo la tortura 
de vivir
por años en la 
cruel agonía de
un despertar cada
día más nefasto.

…y casi todo eso  
ya existía para
la primera noche
en la que chilló
un niño que en 
la cruz,
desangrado,
conocería 
la muerte.

Infected Wound

El cielo es 
una herida abierta
-dicen-
y hoy todos parecen locos
y tontos
y ya no me da risa

es como si 
en esta ciudad
todo fuese
a volar
y las correctas 
señoras
y los trajinados
coños de 
sus blancas
hijas solo
se preguntan
si ya 
no van
a abrir
la 
Feria 
del Brasier

me gusta ver los 
maniquís
pero me gusta ver
más aquellos
trozos de carne
que se pasean
impunes
por el mundo

el crimen fue nacer
y no hacer el más
mínimo intento
por evitar que
nazcan otros
como ellos



sé que hablo mucho sobre 
la necesidad de extinción
de la especie
y también sé
que un día me tragaré 
mis palabras

y ese
será el día en que sonría 
con una bella y nada
voluptuosa esposa
y un par de enanos
se peleen 
a mi alrededor
por el control remoto
y por mi paciencia
y no me quede nada
más que ser un
alcohólico 

la clase de alcohólico
que todos aman

aquel que hace
lo que todos 
quisieran hacer

aquel que mata 
lo que todos 
pelean 
por conservar

para vivir,
aparearse,
cortarse las uñas,
llorar

hoy bebo por ellos

hoy bebo por
los 
otros.

Malos Vecinos & Lagos Hemáticos


En la escena había un hombre
y su sangre se esparcía por el suelo
formando un grande y curioso
lago

yo pregunté:
“por qué no lo recogen o
-al menos- le ponen una sábana
mientras llegan?”

el policía,
devolviéndome 
el encendedor,
me dijo:
“el CTI y la URI se emputan 
y dicen que uno les
sabotea el trabajo”

le pregunté por qué,
si tenían la billetera,
no le avisaban primero 
a la familia 

“haceme el favor
y me colaborás 
retirándote del área, si?
la gente se quiere acercar
y así no se puede”

subí a mi casa.
siempre detesté
a mis vecinos.


Daimon

Aislados 
en nuestros cubículos de mierda
en nuestros úteros placenteros
y viscosos,
respiran los dioses de la alegría 
y la corrupción.

Pero cuidado:
ellos no avisan cuando muerden,
ellos tienen caras bonitas
y saben tentarte.
Saben decirte 
lo que no quieres saber
en la forma más dulce.

Su poder reside 
en la oscuridad
pero la suya
es la mejor luz.

Cuidate de ellos:
son tus pequeños
dioses de
la victoria.

Acerca de la sombra Pt. 3 - Fuego en el tiempo antes del tiempo

Nueve campanadas
suenan
en el frío
de esta noche
sin estrellas,
sin bondad.

Los espíritus de
mis ancestros 
se congregan 
ante mi,
dicéndome:
Arde lo sacro,
Arde la luz
Que todo lo
quema.

En la inmensidad
de ese silencio
arden
también
La Verdad
y El Corazón.

Acerca de la Sombra Pt. 2 – You’re on your own, buddy.


Ya no temo
Por que entiendo
Que la luz
Hace tanto daño
Como la oscuridad.

Sonreí esta mañana
Pensando
Que morimos
Un poco,
Que el aire que 
Respiramos
Nos mata 
Lentamente.

Salí temprano 
Y vi
Que la lluvia
Tenía algo
Puro y duro
Que enseñarme:
Vas por ti mismo.
Esta vez,
Nadie vendrá 
A levantarte.

Supongo que 
ya lo sabía.

Entré y pusé
a hacer el café.


Acerca de la sombra Pt. 1 - Todos los Santos

La última luz se ha apagado
Y han bajado
Visitantes de muy lejos
Y muy alto.

Han venido a congraciarse 
Conmigo:
Han venido a tentarme.

En la oscuridad entiendo 
De qué estoy hecho
Y contemplo mi extinción
Con la alegría
De quien lo ha perdido
Casi todo.

Las paredes ya no existen
Y en la noche,
Tanteando,
He matado a la princesa
He matado al dragón.

SOCIEDAD, INTIMIDAD Y MATEMATIZACIÓN: UN NEXO ENTRE LO PÚBLICO, LO PRIVADO Y LA PSICOMETRÍA



Vicente Darío Caputo
Universidad del Valle
ikmeniev@gmail.com

Abstract
The Jewish philosopher Hanna Arendt, in her 1958 text, The Human Condition, makes a precise characterization of those conditions - historical and cultural - that had something to do with the emergence of the society. In this text we also find an analysis of the consequences that such a fact had for the political life from the perspective of the relationships between the public and private spheres. It is thanks to the attentive reading of this elements and to the exam of the paper played by the concept of “intimacy” in the decisive transformation of the private sphere made in the modernity, that the suspicion arises about the existence of a relationship among such processes and some regulations, quantifications and institutions characteristic of the modernity. This suspicion drives, necessarily, to an examination of the exhaustive normativity imposed to the members of the modern society, its emergency conditions and, above all, the methods created for the regulation and quantification of the uniformity -or the absence of it. 
Resumen
 
La filósofa judía Hannah Arendt, en su texto de 1958, La Condición Humana, elabora una caracterización precisa de aquellas condiciones –históricas y culturales- que tuvieron algo que ver con la emergencia de la sociedad. En dicho texto también encontramos una análisis de las consecuencias que este hecho tuvo para la vida política desde la perspectiva de las relaciones entre las esferas pública y privada. Es gracias a la atenta lectura de estos elementos y al examen del papel jugado por el concepto de “intimidad” en la decisiva transformación de la esfera privada efectuada en la modernidad, que surge la sospecha respecto a la relación entre tales procesos y algunas regulaciones, cuantificaciones e instituciones características de la modernidad. Esta sospecha conduce, necesariamente, a un análisis de la exhaustiva normatividad impuesta a los miembros de la sociedad moderna, sus condiciones de emergencia y, sobre todo, los métodos creados para la regulación y cuantificación de la uniformidad -o la ausencia de ella.

  En el parágrafo sexto del texto La Condición Humana, escrito por Hannah Arendt en 1958, encontramos una precisa caracterización de aquellas condiciones -históricas y culturales- que tuvieron algo que ver con el surgimiento de la sociedad. En dicho parágrafo encontramos también un análisis de las consecuencias que tal hecho tuvo para la vida política desde la perspectiva de las relaciones entre las esferas pública y privada. 
  Es gracias a los anteriores elementos y al examen del papel jugado por la “intimidad” en la transformación decisiva de la esfera privada efectuada en la modernidad, que surge la sospecha, muy foucaultiana, de que no existen casualidades entre este último proceso y el surgimiento de algunas instituciones y dispositivos puestos en marcha en el siglo XVIII. Esta sospecha conduce, necesariamente, a que se examine la normatividad exhaustiva impuesta a los miembros de la sociedad moderna, sus condiciones de emergencia y, ante todo, los métodos creados para la regulación y cuantificación de la uniformidad o de la ausencia de ésta. Es esta indagación la que se ha hecho necesaria durante la lectura del texto de la autora judía y, por ello, ha constituido una preocupación teórica lo suficientemente relevante como para ser considerada como el problema a tratar. En vías a formalizar –por así decirlo- el punto de partida de la reflexión que se llevará a cabo en el presente escrito, es que se plantea la pregunta: ¿En qué sentido lo que Arendt ha llamado “unidad estadística” y el proceso de “normalización” propio de la sociedad, pueden relacionarse, en el contexto del capitalismo, con la “emergencia” de lo que Foucault llamó ciencias humanas, en particular de la psicología? Los elementos de que se precisa para dar cuenta de esta pregunta, son, fundamentalmente, tres: conceptos acerca de las esferas pública y privada, descripción del proceso de transformación de la esfera privada a través de la hipertrofia romántica de la subjetividad y de su noción rosseauniana y, por último, el análisis de la emergencia simultanea de los procesos de control, las prácticas y los dispositivos de normalización capitalista de la fuerza laboral frente al concepto de “intimidad” en el contexto de la Modernidad. 

1. Un primer momento de lo privado y lo público

  Dentro del orden necesario para la coherencia de la reflexión aquí planteada, es menester una caracterización previa de las nociones de esfera pública y privada en la antigüedad, una dicotomía cuya relevancia es innegable para el análisis del ideal político de la modernidad. 
  En el esquema del modelo político de la antigüedad, para los griegos la esfera privada, la del hogar, era el espacio para el sostenimiento de la vida y, por ende, el espacio de la necesidad. Para los griegos, también dentro de este esquema, la esfera pública, en tanto espacio político, era el espacio del mundo común, el espacio de la libertad. Tal distinción, tan evidente en aquel entonces, constituye una separación entre la esfera de la polis y la esfera de la familia y, en últimas un criterio de diferenciación entre las actividades relacionadas con un mundo común y aquellas actividades relativas –o bien propias- del sostenimiento de la vida. Para Hannah Arendt, es probable que, históricamente, el nacimiento de la ciudad-estado y la esfera pública sucediese a expensas de la esfera privada, restringida por los límites de la familia. Es también probable, si seguimos esta hipótesis, que hubiese en la polis griega una especie de relación de coexistencia entre las dos esferas, una relación de mutua exclusión pero, curiosamente, también de interdependencia. Esta idea se encuentra bien representada en la concepción del límite mismo, respecto de lo cual la autora señala que la sacralización de los límites de una propiedad no residía en el respeto a los simples linderos, sino más bien en el hecho de que, sin poseer una casa, el hombre no podía participar en los asuntos del mundo . 
  Ahora bien, aquello que plantea una distancia verdadera entre ambas esferas en la antigüedad es la libertad. Pero hablamos aquí de un tipo de libertad que no es –tal vez- el que podríamos considerar en nuestros días, más ligado a la justicia, sino que nos referimos, más bien, a una libertad de la desigualdad, una libertad que permitía moverse en una esfera en la que “no existían gobernantes ni gobernados” . La polis se diferenciaba de la familia en que la premisa de identidad entre sus miembros era la de la igualdad, mientras que en ésta última sucedía lo opuesto. La esfera de la polis, era, también, el escenario de una libertad cuyo ejercicio dependía claramente del dominio de las necesidades vitales de la familia, ya que la política no era un medio destinado exclusivamente a la protección de la sociedad. 
  De acuerdo a lo anterior, se puede afirmar que en la esfera de la polis se experimentaba una “libertad de la sociedad”. Es precisamente dicha libertad lo que exige y justifica la restricción de la autoridad política, restricción que, en últimas, consiste en mantener el lugar de la libertad dentro de los límites de lo público, lejos del ámbito familiar.

2. La transformación de los conceptos
  La transición fundamental que condujo a la idea contemporánea de lo público y lo privado fue más o menos moderna, a pesar de que la vigencia de la distinción propia de la antigüedad fue operativa aún durante buena parte de la edad media. Arendt propone la caída del Imperio Romano y la subsiguiente cristianización de Occidente como los hechos fundamentales detrás de la trasformación de estas capitales nociones. Estos fenómenos, de gran impacto en muchos otros campos, trajeron consigo un “crecimiento” de la esfera privada debido, primordialmente, al concepto medieval de “bien común”. 
  El “bien común” medieval no señala la existencia de una esfera pública, sólo reconoce que los particulares poseen intereses en común tanto dentro de lo material como de lo espiritual, y que lo más razonable –si quieren conservar su intimidad y atender sus propias ocupaciones- es delegar en uno de ellos la tarea de velar por la conservación de dichos intereses. Es bajo el calor de esta curiosa e híbrida esfera, dentro de la cual los intereses privados adquieren significado público, es decir, dentro de lo que llamamos “sociedad”, que se incuba al valor como la virtud política por excelencia. El valor se convirtió, entonces, en la condición necesaria para ser admitido al interior de toda asociación que se denominase política en contenido y propósito. 
  De manera paralela a las profundas transformaciones sociales de la época, en la modernidad la estimación del valor cambia al cambiar el campo político, al relacionarse más éste último con el ejercicio de la violencia legítima que con la valía necesaria para hacer públicas las exigencias comunes. Es también en la modernidad que el campo político deja de ser el espacio de la libertad y una de sus principales características empieza a ser el poseer y monopolizar la violencia. Este cambio está estrechamente relacionado con el territorio.
  Con el desarrollo de los estados-nación propios de la Edad Moderna –aún infiltrados por el mal entendido heredado de la traducción latina de las nociones griegas de lo político y lo social- se presenta una profunda dificultad para entender la división entre las esferas pública y privada, diferencia sobre la que –como arriba se expuso- se sustentaba el antiguo pensamiento político, teniéndole como algo incuestionablemente evidente. A esta altura de la exposición es pertinente preguntarse por qué para nosotros ésta línea divisoria ha quedado borrada por completo.
  La razón para que la –antes categórica- división entre las esferas se haya difuminado o haya desaparecido por completo, es, probablemente, que hemos asimilado a las comunidades políticas como una especie de familia superhumana cuyos asuntos son cuidados por “una gigantesca administración” –tal como señala Arendt-, una suerte de gran administración doméstica de alcance nacional. El pensamiento científico vinculado al análisis de las prácticas de tal organismo y del cual somos depositarios, corresponde a lo que se ha denominado “economía nacional” o “economía social”. Aquello que en la modernidad consideramos sociedad parece ser no más que un conjunto de familias organizadas económicamente que, en una especie de calco de una macrofamilia, constituye la forma política de organización que lleva el nombre de “nación”. Con las naciones, en el mundo moderno la política pasa a ser una función de la sociedad; con el ascenso de la sociedad, o del conjunto de las actividades económicas a la esfera pública, la administración de lo que pertenecía a la esfera privada familiar se convierte en interés colectivo, de forma tal que la sociedad “devora” la unidad familiar hasta –incluso- sustituirla. A continuación se describirá el proceso que siguió al auge de esta modalidad de organización, proceso que implica, en primera instancia, el surgimiento de la dimensión social a partir de la oscuridad de la vida del hogar, según la tesis de Arendt, y la aparición de la intimidad como una esfera en oposición a ésta.

3. Intimidad, sociedad e inconformidad romántica
  El surgimiento de la sociedad está marcado por ciertas condiciones históricas y culturales. Este hecho transformó aún más la vida política en términos de las relaciones entre la esfera pública y la privada.
  Al debilitarse y desaparecer el espacio privado, tal como se le conocía, las diversas familias se van unificando con otras que pertenecen a su mismo nivel, de forma tal, que se va conformando una comunidad. Este es un paso adelante en la formación de la sociedad moderna, un paso que representa, también, una doble consecuencia En primer lugar, se disuelve la frontera entre la esfera privada y la pública y, en segundo lugar, dichos conceptos cambian y su significado en el modo de vida de las personas también se modifica. Es la esfera privada, ante todo, la que pasaría –en el contexto de la Modernidad- a dejar de significar la privación que le era asociada en la antigua Grecia, para convertirse en una dimensión enriquecida por los matices del individualismo humano. Gracias a este “desplazamiento”, la esfera de lo privado, de lo -ahora- “íntimo”, no se contrapone más al espacio político, sino más bien a la sociedad.
  La autora de La Condición Humana no presenta, en ningún sentido, este enriquecimiento de lo íntimo como algo gratuito. Por el contrario, señala –casi- como su responsable directo a Jean-Jaques Rosseau, en tanto teórico de esta hiperinflación de la “intimidad” como también su más célebre explorador. En este autor francés, ilustrado, romántico, encontramos, incluso en la primera de sus obras importantes , una respuesta en forma de “no” decidido como crítica a los valores culturales de la sociedad de su tiempo y a los ideales ilustrados. Es clave interpretar adecuadamente su influencia para el imaginario social del cual es depositario el individuo moderno: a través de una “rebelión”, que enfrentó la intimidad del corazón a las igualadoras exigencias de lo social, dejó plantados los cimientos del radical subjetivismo propio de la vida emotiva del hombre de la modernidad. Los románticos del s. XVIII y principios del s. XIX, recogieron bien su testamento e inundaron el mercado artístico y literario con obras que constituyeron, de alguna forma, los estatutos de esta oposición, no sólo contra el conformismo inherente a la sociedad, sino también contra los criterios estéticos del clasicismo. 
  Si bien el romanticismo valora menos la razón que el sentimiento, pone énfasis en lo irracional, lo vital, lo particular e individual, por encima de lo abstracto y general, en el arte, la literatura, la historia y la filosofía, y busca sus modelos de vida y pensamiento en la Edad Media y la cultura popular, todo su despliegue fue, en principio, una rebelión frente al criterio de “normalización” tan característico de la sociedad de su tiempo. Ahora bien, ¿de qué se trata esta “normalización”, tan capital para el auge de lo social? 

4. Modelos de conducta y control
  La sociedad siempre exige que sus miembros actúen como si lo fueran de una enorme familia con una sola opinión e interés, lo cual es resultado de la anteriormente mencionada absorción de la unidad familiar en los correspondientes grupos sociales. Esto presupone cierta uniformidad, una fuerza natural del interés común vigorizada por la masa que impulsa, de manera tácita, al conformismo como el fenómeno característico del desarrollo moderno. El interés común y el conformismo que le está inseparablemente asociado, han conducido en la modernidad a una forma de gobierno que, comparada con las monarquías del pasado, puede parecer acéfala, pero esto es sólo una apariencia que no ha de confundirse en ningún momento con un no-gobierno. De hecho, esta forma social de gobierno, como señala Arendt, puede, bajo ciertas circunstancias, ser también una refinada forma de tiranía que exige de la sociedad que le sustenta un cierto tipo de conducta. 
  Los modelos de conducta que le son propios a una sociedad, son impuestos a sus miembros a través de disposiciones y normatividades, pero su forma no es siempre la de un estatuto. Los estatutos de control se instalan en las sociedades sutilmente, constituyendo una serie de habitus , un cuerpo de restricciones y posibilidades supuestas al interior mismo de la sociedad y que constituyen, al integrarse a ésta, una forma de dominación. Es mediante ella que se tiende a “normalizar” a los individuos, a hacerlos actuar, a excluir “la acción espontánea o el logro sobresaliente” . La exigencia de Rosseau, es la reivindicación de un “espacio íntimo”, una reclamación que encuentra su lugar histórico en los salones de la sociedad francesa, escenarios permeados de una rigidez de costumbres llevada al extremo. Es debido a esto que, en última instancia, se puede afirmar que dichos habitus, presentes entonces y presentes ahora, buscan identificar al individuo con su posición en el marco social, convirtiéndose también en instrumento de distinción. 
  Las consecuencias de la romántica manía por la exaltación de las pulsiones, de “oscuridad” y de la sensibilidad, son notables aún en las generaciones posteriores. Pero esta “recuperación” se convirtió, con el tiempo, en una herramienta para mantener intacto el orden social normalizado: en dicha esfera pueden, entonces, hallar lugar todas aquellas manifestaciones espontáneas que bajo el control de la “normalidad” serían calificadas de excentricidades. 
  Otra de las consecuencias de la normalización es la abolición del rendimiento extraordinario y la inhibición de la excelencia, una situación que habría parecido aberrante en el contexto de la polis. Esta inhibición no se presenta aislada, sino paralela al desarrollo de la sociedad de masas, en la cual lo que se espera de cada individuo es que asuma el rol que le corresponde. En este estado de cosas hallan su caldo de cultivo las –así llamadas por Foucault- ciencias humanas, cuyo positivismo, además de favorecer el necesario incremento de la producción propio del capitalismo, generó y formalizó nuevos patrones de selección, exclusión y desarrollo bajo el amparo de la cientificidad. 
   
5. Fuerza de trabajo y psicometría
  Una escueta definición del capitalismo, le caracteriza como un sistema económico y social en el que la propiedad de los medios de producción corresponde a los capitalistas y está separada de los trabajadores que disponen sólo de su fuerza de trabajo . Entre los cambios que tomaron lugar en la sociedad de mediados del siglo XIX, motivados especialmente por la necesidad creciente de mantener y elevar los niveles de producción, las estrategias de control se refinan y la cuantificación del comportamiento emerge como un paradigma de regulación y clasificación de la fuerza de trabajo . El privilegiar sólo el potencial laboral de la vida humana, convirtió a la psicometría en un patrón de evaluación de todas las variables que pudiesen afectar el proceso productivo y al capitalismo, en un régimen económico, político y social que descansa en la búsqueda sistemática del beneficio gracias a la explotación de los trabajadores por los propietarios de los medios de producción. Si el capitalismo ha pasado por diversas etapas, desde el liberalismo económico puro hasta el creciente intervencionismo estatal, que le caracteriza en la actualidad, también las ciencias sociales han transformado los métodos de abordaje del objeto de estudio que han considerado como propio.
  En el caso de la psicometría, el desarrollo de los sistemas de medida, escalas, tests e instrumentos de medición, va de la mano con aquellas características de la “mano de obra” que empiezan a ser tomadas en cuenta . La variedad de modelos de clasificación de la mano de obra, llevó a la aparición de una nueva subdivisión en el ejercicio de la psicología: la psicología organizacional, una heredera de la psicometría clásica de Stanford y Binet cuyo campo de acción se encuentra en los departamentos de recursos humanos. La difusión masiva de este nuevo aparato de control, lleva finalmente a su aceptación como una línea de investigación productiva cuyo resultado final lo podemos encontrar detrás de la contemporánea formulación de nuevos procesos de manufactura: el CTM y el JAT .  
  El positivismo, anteriormente mencionado como la característica primordial de la “mirada” que las ciencias sociales empiezan a aplicar sobre el hombre a partir del siglo XVIII, hunde en el espesor maravilloso de la percepción la matematización del comportamiento. La “unidad estadística” y el ejercicio de la psicometría asociado a ésta, se convierten progresivamente en la gran herramienta de vigilancia y control de aquello que empezó a quedar fuera del alcance de las prácticas comunes de coacción: la inteligencia, la afectividad, la capacidad de respuesta entran a ser calculables, cuantificables, portadoras de la verdad última y definitiva del individuo. El análisis que conduce a conectar esta nueva clínica aplicable a la optimización de los procesos laborales contemporáneos, constituye una línea que atraviesa los conceptos griegos de lo público y lo privado, las nociones de sociedad e intimidad y el andamiaje productivo del capitalismo. El hilo de la presente argumentación sólo constituye un intento de elucidar esta difícil conexión, que puede identificarse también en el proceso que condujo a la aparición de cada una de las ciencias humanas. La pregunta que sucita, primero Hannah Arendt a través de su reconstrucción de algunos conceptos capitales en la transformación de la sociedad, y luego Foucault al aplicar a este conocimiento la sospecha histórica, es, finalmente, una indagación por la estructura general de los cambios acaecidos desde la formación misma de las más primitivas comunidades. Lejos de responder a tal duda, el propósito del presente escrito queda servido al mostrar, quizá, sólo un ejemplo de los intrincados nexos, no exclusivamente teóricos, que existen entre los procesos humanos y sus instrumentos de interpretación.  
  

BIBLIOGRAFÍA
ARENDT, Hannah. Entre el pasado y el futuro. Ocho ejercicios sobre la reflexión política. Trad. Ana Poljak. Península. Barcelona, 1993.
________________ La condición humana. Trad. Ramón Gil. Barcelona, Paidós, 1993.
BIRULÉS, Fina (compiladora). Hannah Arendt: el orgullo de pensar. Barcelona, Gedisa, 2000. Artículos de Seyla Benhabib, Richard J. Bernstein, Laura Boella, Margaret Canovan, Françoise Collin, Roberto Esposito, Salvador Giner, Martin Jay, Hans Jonas, Claude Lefort, Mary McCarthy y Albrecht Wellmer. 
BOURDIEU, Pierre. Razones Prácticas, Sobre la teoría de la acción. Anagrama. Barcelona, 1999.
CAMERON, R. Historia económica mundial. Desde el paleolítico hasta el presente. Alianza. Madrid, 1992.

FOUCAULT, Michel. El nacimiento de la clínica. Una arqueología de la mirada médica. Ed. Siglo XXI, 1966.
_________________.Las palabras y las cosas. Las Ciencias Humanas. Siglo XXI Ed. México,1995.

MARTÍNEZ - ARIAS, R. Psicometría: Teoría de los tests psicológicos y educativos. Síntesis. Madrid, 1995.
NUNALLY, J. C. Introducción a la medición psicológica. Paidós. Buenos Aires, 1973.
ROSSEAU, J-J. Escritos de Combate, incluye Discurso sobre las Ciencias y las Artes, Discursos sobre el Origen y los Fundamentos de la Desigualdad entre los Hombres, Contrato Social, Carta a d’ Alembert y Carta a Ch. de Beaumont. Alfaguara. Madrid, 1979.

SEWELL, Graham. WILKINSON, Barry. “Alguien que me vigile”: Vigilancia, Disciplina y el proceso laboral Justo a Tiempo. En INNOVAR, Revista de Ciencias Administrativas y Sociales. Universidad Nacional de Colombia. No. 5, Enero-Junio, 1995. 


Sociedad, Intimidad Y matematización: un nexo entre lo público, lo privado y la psicometría



Vicente Darío Caputo
Universidad del Valle
ikmeniev@gmail.com

Abstract
The Jewish philosopher Hanna Arendt, in her 1958 text, The Human Condition, makes a precise characterization of those conditions - historical and cultural - that had something to do with the emergence of the society. In this text we also find an analysis of the consequences that such a fact had for the political life from the perspective of the relationships between the public and private spheres. It is thanks to the attentive reading of this elements and to the exam of the paper played by the concept of “intimacy” in the decisive transformation of the private sphere made in the modernity, that the suspicion arises about the existence of a relationship among such processes and some regulations, quantifications and institutions characteristic of the modernity. This suspicion drives, necessarily, to an examination of the exhaustive normativity imposed to the members of the modern society, its emergency conditions and, above all, the methods created for the regulation and quantification of the uniformity -or the absence of it.
Resumen

La filósofa judía Hannah Arendt, en su texto de 1958, La Condición Humana, elabora una caracterización precisa de aquellas condiciones –históricas y culturales- que tuvieron algo que ver con la emergencia de la sociedad. En dicho texto también encontramos una análisis de las consecuencias que este hecho tuvo para la vida política desde la perspectiva de las relaciones entre las esferas pública y privada. Es gracias a la atenta lectura de estos elementos y al examen del papel jugado por el concepto de “intimidad” en la decisiva transformación de la esfera privada efectuada en la modernidad, que surge la sospecha respecto a la relación entre tales procesos y algunas regulaciones, cuantificaciones e instituciones características de la modernidad. Esta sospecha conduce, necesariamente, a un análisis de la exhaustiva normatividad impuesta a los miembros de la sociedad moderna, sus condiciones de emergencia y, sobre todo, los métodos creados para la regulación y cuantificación de la uniformidad -o la ausencia de ella.


En el parágrafo sexto del texto La Condición Humana, escrito por Hannah Arendt en 1958, encontramos una precisa caracterización de aquellas condiciones -históricas y culturales- que tuvieron algo que ver con el surgimiento de la sociedad. En dicho parágrafo encontramos también un análisis de las consecuencias que tal hecho tuvo para la vida política desde la perspectiva de las relaciones entre las esferas pública y privada.
Es gracias a los anteriores elementos y al examen del papel jugado por la “intimidad” en la transformación decisiva de la esfera privada efectuada en la modernidad, que surge la sospecha, muy foucaultiana, de que no existen casualidades entre este último proceso y el surgimiento de algunas instituciones y dispositivos puestos en marcha en el siglo XVIII. Esta sospecha conduce, necesariamente, a que se examine la normatividad exhaustiva impuesta a los miembros de la sociedad moderna, sus condiciones de emergencia y, ante todo, los métodos creados para la regulación y cuantificación de la uniformidad o de la ausencia de ésta. Es esta indagación la que se ha hecho necesaria durante la lectura del texto de la autora judía y, por ello, ha constituido una preocupación teórica lo suficientemente relevante como para ser considerada como el problema a tratar. En vías a formalizar –por así decirlo- el punto de partida de la reflexión que se llevará a cabo en el presente escrito, es que se plantea la pregunta: ¿En qué sentido lo que Arendt ha llamado “unidad estadística” y el proceso de “normalización” propio de la sociedad, pueden relacionarse, en el contexto del capitalismo, con la “emergencia” de lo que Foucault llamó ciencias humanas, en particular de la psicología? Los elementos de que se precisa para dar cuenta de esta pregunta, son, fundamentalmente, tres: conceptos acerca de las esferas pública y privada, descripción del proceso de transformación de la esfera privada a través de la hipertrofia romántica de la subjetividad y de su noción rosseauniana y, por último, el análisis de la emergencia simultanea de los procesos de control, las prácticas y los dispositivos de normalización capitalista de la fuerza laboral frente al concepto de “intimidad” en el contexto de la Modernidad.

1. Un primer momento de lo privado y lo público
Dentro del orden necesario para la coherencia de la reflexión aquí planteada, es menester una caracterización previa de las nociones de esfera pública y privada en la antigüedad, una dicotomía cuya relevancia es innegable para el análisis del ideal político de la modernidad.
En el esquema del modelo político de la antigüedad, para los griegos la esfera privada, la del hogar, era el espacio para el sostenimiento de la vida y, por ende, el espacio de la necesidad. Para los griegos, también dentro de este esquema, la esfera pública, en tanto espacio político, era el espacio del mundo común, el espacio de la libertad. Tal distinción, tan evidente en aquel entonces, constituye una separación entre la esfera de la polis y la esfera de la familia y, en últimas un criterio de diferenciación entre las actividades relacionadas con un mundo común y aquellas actividades relativas –o bien propias- del sostenimiento de la vida. Para Hannah Arendt, es probable que, históricamente, el nacimiento de la ciudad-estado y la esfera pública sucediese a expensas de la esfera privada, restringida por los límites de la familia. Es también probable, si seguimos esta hipótesis, que hubiese en la polis griega una especie de relación de coexistencia entre las dos esferas, una relación de mutua exclusión pero, curiosamente, también de interdependencia. Esta idea se encuentra bien representada en la concepción del límite mismo, respecto de lo cual la autora señala que la sacralización de los límites de una propiedad no residía en el respeto a los simples linderos, sino más bien en el hecho de que, sin poseer una casa, el hombre no podía participar en los asuntos del mundo .
Ahora bien, aquello que plantea una distancia verdadera entre ambas esferas en la antigüedad es la libertad. Pero hablamos aquí de un tipo de libertad que no es –tal vez- el que podríamos considerar en nuestros días, más ligado a la justicia, sino que nos referimos, más bien, a una libertad de la desigualdad, una libertad que permitía moverse en una esfera en la que “no existían gobernantes ni gobernados” . La polis se diferenciaba de la familia en que la premisa de identidad entre sus miembros era la de la igualdad, mientras que en ésta última sucedía lo opuesto. La esfera de la polis, era, también, el escenario de una libertad cuyo ejercicio dependía claramente del dominio de las necesidades vitales de la familia, ya que la política no era un medio destinado exclusivamente a la protección de la sociedad.
De acuerdo a lo anterior, se puede afirmar que en la esfera de la polis se experimentaba una “libertad de la sociedad”. Es precisamente dicha libertad lo que exige y justifica la restricción de la autoridad política, restricción que, en últimas, consiste en mantener el lugar de la libertad dentro de los límites de lo público, lejos del ámbito familiar.

2. La transformación de los conceptos
La transición fundamental que condujo a la idea contemporánea de lo público y lo privado fue más o menos moderna, a pesar de que la vigencia de la distinción propia de la antigüedad fue operativa aún durante buena parte de la edad media. Arendt propone la caída del Imperio Romano y la subsiguiente cristianización de Occidente como los hechos fundamentales detrás de la trasformación de estas capitales nociones. Estos fenómenos, de gran impacto en muchos otros campos, trajeron consigo un “crecimiento” de la esfera privada debido, primordialmente, al concepto medieval de “bien común”.
El “bien común” medieval no señala la existencia de una esfera pública, sólo reconoce que los particulares poseen intereses en común tanto dentro de lo material como de lo espiritual, y que lo más razonable –si quieren conservar su intimidad y atender sus propias ocupaciones- es delegar en uno de ellos la tarea de velar por la conservación de dichos intereses. Es bajo el calor de esta curiosa e híbrida esfera, dentro de la cual los intereses privados adquieren significado público, es decir, dentro de lo que llamamos “sociedad”, que se incuba al valor como la virtud política por excelencia. El valor se convirtió, entonces, en la condición necesaria para ser admitido al interior de toda asociación que se denominase política en contenido y propósito.
De manera paralela a las profundas transformaciones sociales de la época, en la modernidad la estimación del valor cambia al cambiar el campo político, al relacionarse más éste último con el ejercicio de la violencia legítima que con la valía necesaria para hacer públicas las exigencias comunes. Es también en la modernidad que el campo político deja de ser el espacio de la libertad y una de sus principales características empieza a ser el poseer y monopolizar la violencia. Este cambio está estrechamente relacionado con el territorio.
Con el desarrollo de los estados-nación propios de la Edad Moderna –aún infiltrados por el mal entendido heredado de la traducción latina de las nociones griegas de lo político y lo social- se presenta una profunda dificultad para entender la división entre las esferas pública y privada, diferencia sobre la que –como arriba se expuso- se sustentaba el antiguo pensamiento político, teniéndole como algo incuestionablemente evidente. A esta altura de la exposición es pertinente preguntarse por qué para nosotros ésta línea divisoria ha quedado borrada por completo.
La razón para que la –antes categórica- división entre las esferas se haya difuminado o haya desaparecido por completo, es, probablemente, que hemos asimilado a las comunidades políticas como una especie de familia superhumana cuyos asuntos son cuidados por “una gigantesca administración” –tal como señala Arendt-, una suerte de gran administración doméstica de alcance nacional. El pensamiento científico vinculado al análisis de las prácticas de tal organismo y del cual somos depositarios, corresponde a lo que se ha denominado “economía nacional” o “economía social”. Aquello que en la modernidad consideramos sociedad parece ser no más que un conjunto de familias organizadas económicamente que, en una especie de calco de una macrofamilia, constituye la forma política de organización que lleva el nombre de “nación”. Con las naciones, en el mundo moderno la política pasa a ser una función de la sociedad; con el ascenso de la sociedad, o del conjunto de las actividades económicas a la esfera pública, la administración de lo que pertenecía a la esfera privada familiar se convierte en interés colectivo, de forma tal que la sociedad “devora” la unidad familiar hasta –incluso- sustituirla. A continuación se describirá el proceso que siguió al auge de esta modalidad de organización, proceso que implica, en primera instancia, el surgimiento de la dimensión social a partir de la oscuridad de la vida del hogar, según la tesis de Arendt, y la aparición de la intimidad como una esfera en oposición a ésta.

3. Intimidad, sociedad e inconformidad romántica
El surgimiento de la sociedad está marcado por ciertas condiciones históricas y culturales. Este hecho transformó aún más la vida política en términos de las relaciones entre la esfera pública y la privada.
Al debilitarse y desaparecer el espacio privado, tal como se le conocía, las diversas familias se van unificando con otras que pertenecen a su mismo nivel, de forma tal, que se va conformando una comunidad. Este es un paso adelante en la formación de la sociedad moderna, un paso que representa, también, una doble consecuencia En primer lugar, se disuelve la frontera entre la esfera privada y la pública y, en segundo lugar, dichos conceptos cambian y su significado en el modo de vida de las personas también se modifica. Es la esfera privada, ante todo, la que pasaría –en el contexto de la Modernidad- a dejar de significar la privación que le era asociada en la antigua Grecia, para convertirse en una dimensión enriquecida por los matices del individualismo humano. Gracias a este “desplazamiento”, la esfera de lo privado, de lo -ahora- “íntimo”, no se contrapone más al espacio político, sino más bien a la sociedad.
La autora de La Condición Humana no presenta, en ningún sentido, este enriquecimiento de lo íntimo como algo gratuito. Por el contrario, señala –casi- como su responsable directo a Jean-Jaques Rosseau, en tanto teórico de esta hiperinflación de la “intimidad” como también su más célebre explorador. En este autor francés, ilustrado, romántico, encontramos, incluso en la primera de sus obras importantes , una respuesta en forma de “no” decidido como crítica a los valores culturales de la sociedad de su tiempo y a los ideales ilustrados. Es clave interpretar adecuadamente su influencia para el imaginario social del cual es depositario el individuo moderno: a través de una “rebelión”, que enfrentó la intimidad del corazón a las igualadoras exigencias de lo social, dejó plantados los cimientos del radical subjetivismo propio de la vida emotiva del hombre de la modernidad. Los románticos del s. XVIII y principios del s. XIX, recogieron bien su testamento e inundaron el mercado artístico y literario con obras que constituyeron, de alguna forma, los estatutos de esta oposición, no sólo contra el conformismo inherente a la sociedad, sino también contra los criterios estéticos del clasicismo.
Si bien el romanticismo valora menos la razón que el sentimiento, pone énfasis en lo irracional, lo vital, lo particular e individual, por encima de lo abstracto y general, en el arte, la literatura, la historia y la filosofía, y busca sus modelos de vida y pensamiento en la Edad Media y la cultura popular, todo su despliegue fue, en principio, una rebelión frente al criterio de “normalización” tan característico de la sociedad de su tiempo. Ahora bien, ¿de qué se trata esta “normalización”, tan capital para el auge de lo social?

4. Modelos de conducta y control
La sociedad siempre exige que sus miembros actúen como si lo fueran de una enorme familia con una sola opinión e interés, lo cual es resultado de la anteriormente mencionada absorción de la unidad familiar en los correspondientes grupos sociales. Esto presupone cierta uniformidad, una fuerza natural del interés común vigorizada por la masa que impulsa, de manera tácita, al conformismo como el fenómeno característico del desarrollo moderno. El interés común y el conformismo que le está inseparablemente asociado, han conducido en la modernidad a una forma de gobierno que, comparada con las monarquías del pasado, puede parecer acéfala, pero esto es sólo una apariencia que no ha de confundirse en ningún momento con un no-gobierno. De hecho, esta forma social de gobierno, como señala Arendt, puede, bajo ciertas circunstancias, ser también una refinada forma de tiranía que exige de la sociedad que le sustenta un cierto tipo de conducta.
Los modelos de conducta que le son propios a una sociedad, son impuestos a sus miembros a través de disposiciones y normatividades, pero su forma no es siempre la de un estatuto. Los estatutos de control se instalan en las sociedades sutilmente, constituyendo una serie de habitus , un cuerpo de restricciones y posibilidades supuestas al interior mismo de la sociedad y que constituyen, al integrarse a ésta, una forma de dominación. Es mediante ella que se tiende a “normalizar” a los individuos, a hacerlos actuar, a excluir “la acción espontánea o el logro sobresaliente” . La exigencia de Rosseau, es la reivindicación de un “espacio íntimo”, una reclamación que encuentra su lugar histórico en los salones de la sociedad francesa, escenarios permeados de una rigidez de costumbres llevada al extremo. Es debido a esto que, en última instancia, se puede afirmar que dichos habitus, presentes entonces y presentes ahora, buscan identificar al individuo con su posición en el marco social, convirtiéndose también en instrumento de distinción.
Las consecuencias de la romántica manía por la exaltación de las pulsiones, de “oscuridad” y de la sensibilidad, son notables aún en las generaciones posteriores. Pero esta “recuperación” se convirtió, con el tiempo, en una herramienta para mantener intacto el orden social normalizado: en dicha esfera pueden, entonces, hallar lugar todas aquellas manifestaciones espontáneas que bajo el control de la “normalidad” serían calificadas de excentricidades.
Otra de las consecuencias de la normalización es la abolición del rendimiento extraordinario y la inhibición de la excelencia, una situación que habría parecido aberrante en el contexto de la polis. Esta inhibición no se presenta aislada, sino paralela al desarrollo de la sociedad de masas, en la cual lo que se espera de cada individuo es que asuma el rol que le corresponde. En este estado de cosas hallan su caldo de cultivo las –así llamadas por Foucault- ciencias humanas, cuyo positivismo, además de favorecer el necesario incremento de la producción propio del capitalismo, generó y formalizó nuevos patrones de selección, exclusión y desarrollo bajo el amparo de la cientificidad.

5. Fuerza de trabajo y psicometría
Una escueta definición del capitalismo, le caracteriza como un sistema económico y social en el que la propiedad de los medios de producción corresponde a los capitalistas y está separada de los trabajadores que disponen sólo de su fuerza de trabajo . Entre los cambios que tomaron lugar en la sociedad de mediados del siglo XIX, motivados especialmente por la necesidad creciente de mantener y elevar los niveles de producción, las estrategias de control se refinan y la cuantificación del comportamiento emerge como un paradigma de regulación y clasificación de la fuerza de trabajo . El privilegiar sólo el potencial laboral de la vida humana, convirtió a la psicometría en un patrón de evaluación de todas las variables que pudiesen afectar el proceso productivo y al capitalismo, en un régimen económico, político y social que descansa en la búsqueda sistemática del beneficio gracias a la explotación de los trabajadores por los propietarios de los medios de producción. Si el capitalismo ha pasado por diversas etapas, desde el liberalismo económico puro hasta el creciente intervencionismo estatal, que le caracteriza en la actualidad, también las ciencias sociales han transformado los métodos de abordaje del objeto de estudio que han considerado como propio.
En el caso de la psicometría, el desarrollo de los sistemas de medida, escalas, tests e instrumentos de medición, va de la mano con aquellas características de la “mano de obra” que empiezan a ser tomadas en cuenta . La variedad de modelos de clasificación de la mano de obra, llevó a la aparición de una nueva subdivisión en el ejercicio de la psicología: la psicología organizacional, una heredera de la psicometría clásica de Stanford y Binet cuyo campo de acción se encuentra en los departamentos de recursos humanos. La difusión masiva de este nuevo aparato de control, lleva finalmente a su aceptación como una línea de investigación productiva cuyo resultado final lo podemos encontrar detrás de la contemporánea formulación de nuevos procesos de manufactura: el CTM y el JAT .
El positivismo, anteriormente mencionado como la característica primordial de la “mirada” que las ciencias sociales empiezan a aplicar sobre el hombre a partir del siglo XVIII, hunde en el espesor maravilloso de la percepción la matematización del comportamiento. La “unidad estadística” y el ejercicio de la psicometría asociado a ésta, se convierten progresivamente en la gran herramienta de vigilancia y control de aquello que empezó a quedar fuera del alcance de las prácticas comunes de coacción: la inteligencia, la afectividad, la capacidad de respuesta entran a ser calculables, cuantificables, portadoras de la verdad última y definitiva del individuo. El análisis que conduce a conectar esta nueva clínica aplicable a la optimización de los procesos laborales contemporáneos, constituye una línea que atraviesa los conceptos griegos de lo público y lo privado, las nociones de sociedad e intimidad y el andamiaje productivo del capitalismo. El hilo de la presente argumentación sólo constituye un intento de elucidar esta difícil conexión, que puede identificarse también en el proceso que condujo a la aparición de cada una de las ciencias humanas. La pregunta que sucita, primero Hannah Arendt a través de su reconstrucción de algunos conceptos capitales en la transformación de la sociedad, y luego Foucault al aplicar a este conocimiento la sospecha histórica, es, finalmente, una indagación por la estructura general de los cambios acaecidos desde la formación misma de las más primitivas comunidades. Lejos de responder a tal duda, el propósito del presente escrito queda servido al mostrar, quizá, sólo un ejemplo de los intrincados nexos, no exclusivamente teóricos, que existen entre los procesos humanos y sus instrumentos de interpretación.


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